#ThrowbackThursday: Cola Cao

Veo a Mercedes Milá anunciando las virtudes del Cola Cao y me chirrían las meninges, aunque pensándolo mejor ambos deben de ser productos de la misma época. Un minuto, que lo compruebo. Efectivamente, Mercedes Milá nació en 1951, cuando el famoso preparado de chocolate llevaba ya cinco años en el mercado, así que la hija del señor Conde de Montseny tiene motivos más que fundados para sentirse identificada con la bebida de su infancia. Le perdonaremos la licencia.

Este producto español fue comercializado por NUTREXPA (hoy Idilia Foods), empresa familiar creada en 1940 por dos empresarios barceloneses, los cuñados José Ignacio Ferrero Cabanach y José María Ventura Mallofré, que desde el principio se dedicaron a elaborar productos alimenticios para los niños de la posguerra que necesitaban crecer, engordar y hacerse fuertes tras los años del hambre y las carencias que siguieron a la guerra civil española. Su objeto residía en producir la miel Granja San Francisco y los flanes Gloria. A mediados de aquella década, registraron la marca Cola Cao que se vendió como un producto de cacao en polvo y soluble para enriquecer y cambiar el sabor y el color de la leche, tan necesaria para desayunos y meriendas.

Su composición era muy sencilla: azúcar, cacao en polvo soluble, harina de trigo y nuez de cola malteada. Su nombre contiene parte de sus ingredientes principales: nuez de cola malteada que se extrae de un árbol llamado cola acuminata entre cuyas propiedades está la de contener cafeína y liberarla muy lentamente, lo cual proporciona un efecto estimulante más suave que el del café (así pues cuidado con este producto, cuyo primer ingrediente es además el azúcar, con los niños hiperactivos). La otra sustancia es el cacao en polvo que tiene muy mala solubilidad en frío y de ahí una de las características emblemáticas de este elaborado.

Uno de los acontecimientos que más ha importunado a la población infantil española durante décadas ha sido el no poder disolver el Cola Cao en leche fría y esto ha divido a este segmento en dos grupos heterogéneos: los niños del Cola cao y los niños del Nesquick, producto que la empresa Nestlé comercializó basando su estrategia en su alta solubilidad que se consigue gracias a la lecitina de soja. Este emulsionante tiene la desventaja de mermar el aroma y el sabor del producto que lo contiene.

Pero los dueños de Nutrexpa, inmunes al desaliento, hacen de la debilidad virtud y se centran en los míticos “grumitos” para convertirlos en una de sus armas comerciales, ya que todos los veranos desde hace tantos años que ya ni lo recuerdo, presentan, con sus cajas de 2 Kg., un regalo para los niños que sirva para llevar a cabo una correcta disolución: baticao, turbocao, maracao, coctelcao y otros mil artilugios que una vez pasado el verano se arrinconan en los armarios hasta que en una limpieza general la madre despiadada decide tirar el adminículo en cuestión. Algunos coleccionistas nostálgicos guardan todos esos productos y otros regalos de la marca, entre los ellos destacan las míticas cajas que han poblado los armarios de cantidad de generaciones y que hoy, todavía, resultan bastante cotizadas, hasta el punto de que su precio en el mercado de segunda mano alcanza, según su rareza y conservación, entre los 15 y 35 euros. Al parecer,  entre 1962 y 1972 se comercializaron 60 millones de estas cajas que contenía un 1,5 kg de producto y se reutilizaban para guardar alimentos o cualquier otra cosa. Posteriormente se han hecho varias ediciones conmemorativas.

Cola Cao, que mantiene intacta su potencia de marca, logró entonces un éxito apabullante gracias a una publicidad radiofónica que hoy no pasaría ninguno de los filtros del sentido común, pero que se metió en la cabeza de todos los radioyentes haciendo que en una década la empresa multiplicara por diez el número de sus empleados. Fue uno de los primeros anuncios emitidos en la radio española, en la cadena Ser, y estaba patrocinado por una serie radiofónica de mucha audiencia Matilde, Perico y Periquín. Su melodía pegadiza, su vinculación al deporte y a la fortaleza física y que los niños de los años cincuenta no contaban con demasiados caprichos hicieron de este producto un referente con el que no ha podido ninguna otra marca. De hecho, en España es el preparado más vendido (60% del mercado frente al 25% de Nesquick). Se exporta a China, Japón, Portugal y Suiza, donde no alcanza tan altos márgenes de venta.

Cola Cao es una marca estrella que ha sabido modernizarse y adaptarse a las necesidades de sus consumidores Cola Cao Turbo, Cola Cao Cero, Cola Cao Cero con fibra… y otro montón de productos que permitirán, por los siglos de los siglos, a los niños de España vivir esa ceremonia iniciática a la segunda infancia que consiste en comerse una cucharada de Cola Cao en polvo, a palo seco, y  estar a punto de morir de un ataque de tos. ¿Te ha ocurrido a ti? 

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Katy Rioja

Katy Rioja

Soy Katy Rioja Arano, nací hace unas cuantas décadas en Pamplona. Tras estudiar Filología Hispánica e investigar sobre la figura del escritor navarro José María Iribarren, me dediqué a la docencia, primero en Bruselas, luego en Pamplona y finalmente en Tudela (Navarra) durante 26 años. Avatares de la vida me llevaron a abandonar mi profesión y desde entonces me dedico a escribir, leer, colaborar en un espacio radiofónico de Onda Cero y en esta web; pero, sobre todo y por encima de todo, me ocupo y me preocupo de vivir.

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