Max Ernst y el Surrealismo

Max Ernst nació en Brühl, cerca de Colonia (Alemania) en 1891 y fallece en 1976. Fue una pieza fundamental en dos de los movimientos más importantes de la época (dadaísmo y surrealismo), primeramente vinculado al movimiento Dadá, que surge en Zurich (Suiza) en 1916 en el Cabaret Voltaire, cuyo principal ideal es alejarse de toda manifestación burguesa. A pesar de compartir dicho ideal, Max Ernst critica además otros aspectos, como el del talento creador, eso sumado a su carácter experimentador provocan que se aleje del grupo para acabar formando parte de otro grupo de intelectuales franceses, liderados por André Breton.

Autorretrato de Max Ernst. Fuente: lo-bueno-si-breve.blogspot.com

El movimiento surrealista originariamente fue un movimiento literario surgido por un grupo de poetas. Uno de sus pioneros, Pierre Naville, niega el traslado de la poética a las artes plásticas. Esta cuestión fue algo muy debatido en el grupo, y es ahí cuando Max Ernst juega un papel fundamental para que esto se aceptase ya que ese afán experimentador que le caracteriza hace que busque la forma de trasladar las investigaciones surrealistas a las artes visuales.

La pubertad cercana o Las Pléyades, 1921. Fuente: mercedestamara.blogspot.com

Ernst, al igual que su compañeros, está muy interesado en los descubrimientos de Freud y además se siente atraído por las pinturas de enfermos mentales, ya que estas muestran una liberación total; esto era lo que precisamente buscaban los surrealistas. Buscaban trasgredir los límites del hombre mediante la apertura del inconsciente (acercándose así a lo fantástico). Se cuenta que tenían experiencias con psicotrópicos e hipnosis que le abrían un mundo nuevo, una nueva realidad, una “sobrerrealidad”, de ahí saldría Surréalisme, término acuñado por Apollinaire para denominar al movimiento. Muy importante para el movimiento es también la introducción del azar en sus obras y por supuesto, como todo movimiento vanguardista, el rechazo de arte académico, el alejarse de plasmar la realidad en sus obras como así hacían los clásicos de la pintura.

Las bases del movimiento fueron plasmadas por Breton en 1924 en el primer Manifiesto Surrealista. Es 1929 cuando Breton escribe su Segundo Manifiesto Surrealista en el que penaliza a varios de los artistas.

La pareja con encajes, 1923. Fuente: es.wahooart.com

Max Ernst, de formación autodidacta, experimenta con múltiples técnicas, estilos y materiales. Una de las técnicas que primero utilizó fueron collage y el fotomontaje, de donde salieron los Fatagaga (Fabrication de TAbleaux GAranties GAzométriques) colaborando con Hans Arp y J. T. Baargeld. Más tarde comenzó a experimentar y fue el inventor del frottage, una técnica consistente en dibujos surgidos por el roce de distintas superficies contra el papel o lienzo; así se introducía ese azar que tanto les gustaba en el proceso de creación. Otra técnica que probó fue el grattage (raspado) y el dripping (goteo) del que fue pionero, pero que pasó a la historia por ser utilizado por Jackson Pollock. Probó también con la técnica inventada por su compañero Óscar Domínguez de la decalcomanía, consistente en extender gouache negro sobre un papel blanco, cubrirlo con otra hoja y ejercer una leve presión retirando antes de que se seque. También colabora en películas, como actor en La edad de oro de Luis Buñuel entre otras.

La conducta de las hojas, 1925. Ejemplo de frottage. Fuente: www.moma.org

Europa después de la lluvia, 1940-42. Ejemplo de decalcomanía. Fuente: wikiart.org

Como muchos otros artistas, su arte es tachado de “degenerado” por los nazis, por lo que se vio obligado a exiliarse a Estados Unidos. Estuvo en un campo de concentración francés del cual se libera gracias a un policía que vio sus pinturas. Durante el exilio sus obras adquirieron un carácter pesimista. Regresó a Francia en 1952 y sus obras pasan por una etapa abstracta, formadas por composiciones geométricas y colores planos, pero finalmente acaba volviendo a sus orígenes.

La tentación de San Antonio, 1945. Fuente: plus.google.com

Festín de los dioses, 1948. Fuente: thehauntedshoreline.wordpress.com

En el terreno amoroso también estuvo siempre relacionado con el mundo del arte. Tuvo una relación con la también pintora surrealista y escritora Leonora Carrington. Se casó tres veces, la primera de ellas antes de estar con Leonora, lo hizo con Louise Straus-Ernst, también artista e historiadora del arte. Más tarde se casó con la coleccionista y mecenas de arte Peggy Guggenheim y su última esposa fue la también artista Dorothea Tanning, que fue pintora, escritora, ilustradora y escultora; además de diseñar trajes y decorados para ballet y teatro.

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Andrea Rodríguez López

Andrea Rodríguez López

Amante del arte, especialmente del dibujo y pintura. Graduada en Bellas Artes, convirtiendo mi pasión en mi profesión.

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