Hasta siempre Kobe

Como ya todos sabemos, esta temporada ha anunciado su retirada definitiva uno de los grandes mitos del baloncesto moderno, Kobe Bryant y desde esta web queríamos hacerle el homenaje que se merece por todo lo que ha dado a este deporte y todo lo que ha significado tanto por su forma de jugar como por la deportividad que ha mostrado siempre en la cancha.

Comencemos por sus inicios. Kobe estudió en el instituto Lower Merion donde desarrolló toda la educación secundaria, ya desde sus inicios el pequeño Kobe destacaba por su gran facilidad para dominar todas las facetas del juego tanto cerca como lejos de la canasta. También hay que destacar que lo lleva en los genes, ya que es hijo de Joe Bryant, que fue jugador de los Philadelfia 76ers y Houston Rockets entre otros.

Fue elegido por los Charlotte Hornets en la primera ronda en el número 13, pero fue traspasado inmediatamente a Los Angeles Lakers donde compartiría vestuario con el gran Shaquille O’Neal.

En la segunda temporada con el conjunto angelino se convirtió en el jugador más joven de la historia en disputar un All Star Game, y no lo hizo nada mal para ser su primera vez, ya que sus registros fueron 18 puntos y 6 rebotes. Con el paso de la temporada fue cogiendo experiencia e importancia en el equipo promediando una media de 15 puntos por partido y llegando a estar nominado al premio de Mejor Sexto Hombre. La siguiente temporada mejoró sus números en 20 puntos de media por partido y formó parte del tercer Mejor quinteto de la liga, aunque los angelinos esa temporada no pasaron de las semifinales de conferencia.

Con la llegada del nuevo milenio cambiaron las cosas radicalmente para Kobe. La llegada de Phil Jackson le proporcionó una importancia capital en el equipo y convirtiéndose así en uno de los mejores escoltas de la liga y de los mejores anotadores de la liga, esa temporada junto con Shaquille formó dos de las mejores duplas de la liga, consiguiendo su primer anillo en una final ante Indiana Pacers con O’Neal como MVP de las finales.

La temporada siguiente Kobe siguió creciendo como la espuma y consiguió su segundo título consecutivo con una sola derrota en todos los playoffs y una media de casi 30 puntos por partido tanto en temporada regular como en los playoffs.

La temporada de 2002 fue la de la consagración definitiva de Kobe con una media de 25 puntos en liga regular y consiguiendo su primer MVP en un All Star Game con 31 puntos en su ciudad natal y completando su mejor partido ante los Memphis Grizzlies con 56 puntos y tras pasar apuros en las finales de conferencias ante Sacramento se pasearon ante los Nets de Jason Kidd por 4-0 y consiguieron alzar el tercer anillo consecutivo.

Tras dos años de fracasos las cabezas comenzaron a rodar fuera del Staples Center. La primera fue la de la estrella Shaquille, seguido de Phil Jackson, Gary Payton y Karl Malone, por lo que Kobe se quedó como el principal referente de la franquicia angelina. Fue una temporada en la que Kobe acabó como segundo mejor anotador de la liga pero los angelinos no entraron siquiera en los playoffs por primera vez en una década. Para colmo, Phil Jackson publicaba en su libro que Bryant era un jugador imposible de entrenar. Sin embargo, en el año 2006 se convirtió en el único jugador desde 1964 en anotar 45 puntos o más en 4 encuentros consecutivos.

En el año 2007 Bryant conseguía su segundo MVP en su noveno All Star Game. Jugado en Las Vegas tras anotar 31 puntos, capturar 5 rebotes, repartir 6 asistencias y robar 6 balones. A lo largo de esa campaña, Kobe fue más protagonista por los incidentes en la pista, donde fue sancionado hasta 3 veces por codazos en la cara de varios jugadores.

En la temporada 2007-2008, y a pesar de los rumores de traspaso por parte de la prensa, se convirtió en el MVP de la NBA por primera vez en su historia, alcanzó la final de la NBA pero terminó cayendo con los Spurs por un balance de 4-1. Con la llegada de Pau Gasol al equipo angelino, Kobe consiguió otros dos títulos entre 2008 y 2010, convirtiéndose así en uno de los jugadores más laureados, a lo que hay que añadirle el Oro olímpico que consiguió en Pekín con la Selección estadounidense.

Con la marcha de Phil Jackson, Kobe bajó su nivel con la franquicia angelina pero sin dejar de acumular récords. Sin embargo, no volvería a conseguir ningún título por aquellos años hasta la fecha excepto el Oro olímpico conseguido con el llamado Dream Team, ganando por segunda vez consecutiva la selección española y su amigo Pau Gasol.

Esta temporada ha anunciado su retirada definitiva y los homenajes se han sucedido en todas y cada una de las canchas por las que ha pasado tanto su casa, el Staples Center, como la de sus rivales, así que puede que Kobe no vuelva a jugar el año que viene, pero lo que siempre quedará son los 5 anillos con los Lakers y la admiración que le tiene todo el mundo. Eso es algo que siempre quedará presente para la eternidad.

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Aitor Basterrechea García

Aitor Basterrechea García

Fanático Athletizalde, vivo y sueño para el fútbol. Redactor como hobbie, periodista como sueño.

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