Leyendas del motor: Vettel vs Webber

Los aficionados recuerdan las grandes batallas de las décadas de oro de la Fórmula 1 en los años 80 y 90 con Prost, Senna, Lauda, Piquet y muchos más. Pero estas batallas muchos no las hemos podido ver. La generación del 2000 en adelante recuerda batalla como Michael contra Fernando, uno de los mejores duelos que he vivido. Sin embargo, no olvidemos otro duelo que dio mucho de qué hablar, dio muchos titulares y muchos quebraderos de cabeza a Christan Horner, jefe del equipo Red Bull. Tuvo que hacer frente a una batalla interna en la escudería que dirigía y dirige en la actualidad, y no hablo de mecánicos e ingenieros, hablo de sus pilotos. Sus pilotos se metieron en una de las batallas más importantes de la reciente F1. Mark Webber contra Sebastian Vettel.

Mark era un gran experto, tenía mucha experiencia ya cuando un jovencísimo alemán llamado Sebastian Vettel subió desde la escudería de Toro Rosso a Red Bull. La verdad es que su pasado hacía pensar que estábamos ante un campeón ya que la temporada de 2008 consiguió una proeza en el circuito de Monza. Las condiciones climatológicas eran horribles y consiguió una pole para su Toro Rosso, algo impensable. Además, ganó ese gran premio quitándole a Fernando Alonso el récord de ser el piloto más joven en tener una pole, ganar un Gran Premio. Una total proeza que la valió subir a la escudería suiza.

Mark Webber llevaba desde 2007 en el equipo de Red Bull y demostraba muchas habilidades y grandes dotes para ser campeón. Por lo que había demostrado en equipos como Minardi y Jaguar, tenía potencial para ser campeón. Pero sus sueños se truncaron.

Red Bull quería un Mundial. Por encima de todas las cosas deseaban un Mundial, se hartaron de quedar relegados a pequeñas plazas y ver cómo Renault, McLaren-Mercedes o Ferrari consiguieran Mundiales. Así fue cómo diseñaron un coche invencible, un coche para un campeón. Adrian Newey creó la máquina perfecta. En cuatro años apenas tuvo rival, ya que Ferrari, a pesar de tener un coche con semejanzas parecidas, por problemas de estrategia concedió dos Mundiales a Red Bull, los de 2012 y 2014. Esta máquina perfecta necesitaba a un campeón digno de ella. Una obra maestra de la ingeniería como el RB5 necesitaba un piloto a su altura. Red Bull decidió que ese piloto sería Sebastian Vettel.

El camino iba a ser de rosas en principio para el alemán. Tenía el mejor coche de la parrilla y tenía a todo el equipo apoyándole. Pero se iba a encontrar con un hueso duro de roer, alguien que también tenía ese mismo coche, su compañero de equipo.

Todos los amantes de este deporte que vivieron los años de gloria de Red Bull saben que todo lo que hacía Sebastian era perfecto. Y todo lo que hacía Mark no tanto. Todos recordamos el famoso Multi 21. Esto era una estrategia que poseía el equipo de Red Bull que consistía en que si, al salir del pit laine, sales por delante de tu compañero, este no puede adelantarle.

Mark Webber cumplió esta regla siempre, pero cuando le tocó el turno a Sebastian, parece ser que no comprendió o no estuvo atento cuando le explicaron  qué era eso. Esto pasó en el Gran Premio de Malasia del año 2013 cuando, tras una buena estrategia, el Red Bull de Webber había salido por el de delante de su compañero. El equipo dio la orden por la radio de Multi 21 al coche de Sebastian. Hasta ahí todo normal, pero al alemán se le olvidó o, mejor dicho, desobedeció olímpicamente las instrucciones del equipo. El equipo no le paraba de decir una y otra vez que cumpliera la orden y por supuesto su compañero de equipo estaba al borde de un ataque; ya no paraba de atacarle. Las radios estaban que echaban humo. Normal, podían perder la victoria por culpa de un piloto que no soportaba perder ante alguien que no consideraba de su nivel.

Se llegaron a tocar hasta que Vettel adelantó a Mark. El alemán se hizo con la victoria y Mark le recriminó en muchas ocasiones qué le había pasado por la cabeza para hacer semejante estupidez. Estas fueron algunas de las declaraciones de australiano: “Nos han dicho que la carrera había terminado, y hasta ahí hemos llegado. Podía haber ganado la carrera pero el equipo ha tomado una decisión, cuidar los neumáticos y el motor. El rendimiento del motor ha bajado y he entendido que la lucha estaba perdida. Sabemos que Vettel es un tío aguerrido y ahí estamos. He hecho todo lo que he podido”. La cara del australiano era un verdadero mar de cabreo.

Vettel también dijo algunas cosillas: “Pido perdón a Webber. Él estaba intentando conservar el coche y los neumáticos y yo tomé la decisión de adelantarlo cuando lo estaba haciendo. No debería haberlo hecho”, dijo tras el Gran Premio. “No me importa la crítica, le debo una explicación a Mark y a todo el equipo. Es un triunfo del que no estoy muy orgulloso, hoy debería ser él el que estuviera en lo alto del podio”. ¿Vosotros os creísteis estas declaraciones?, porque yo no me las creía en su momento. Recuerdo esa carrera perfectamente en mi memoria y sé qué Sebastian iba a incumplir esa instrucción del equipo. Él era el número uno, un doble campeón del mundo, no iba a regalar una victoria a su compañero de equipo.

Este comportamiento, a pesar de que todos lo intuíamos, nos hizo saber que no se soportaban. Estaban en el mismo equipo, pero como si no estuvieran. Webber comprendió que Red Bull era Sebastian Vettel y por eso se fue.

Otras de las cosas que cuentan, rumores es que la relación del australiano con Fernando Alonso era muy íntima y eso a Vettel no le gustaba. Su compañero de equipo saliendo y riéndose con el máximo rival del alemán. No, eso no gustaba. Sebastian Vettel consiguió cuatro Mundiales, sí, pero, lo que se dice compañerismo, eso todavía no lo ha aprendido. Es más, tras la marcha de Webber y la subida de otro australiano, Daniel Ricciardo, parecía que Vettel iba a estar comodísimo. Sin embargo, casualidades de la vida, el nuevo australiano conseguía mejores resultados que el alemán, algo que no soportó, tomando la decisión de irse a un equipo “ganador” como Ferrari, ya que Red Bull había decaído y Mercedes es en la actualidad lo que antes era Red Bull.

Ahora los dos están en proyectos distintos. Vettel en Ferrari y Mark como piloto del equipo Porche en los Mundiales de Resistencia, fue campeón de las 24h de Le Mans. Mark se merece todo lo bueno que venga. Vettel es un gran piloto, no lo voy a negar, pero en cuanto no le gusta algo es como un niño pequeño cuando se enfada, y sino hace dos Grandes Premios pudimos verlo con Kyviat.

Fue una lucha grande que pudimos ver todos, y yo sobre todo en mi temprana juventud, con 12 años. Nunca olvidaré esta batalla. Tuvo un vencedor, Vettel. Tuvo un vencido, Webber. Pero ahora: ¿quién esta venciendo y quién está siendo vencido?

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