The Blacklist, tercera temporada. Elizabeth Keen

Hay que reconocerlo, The Blacklist (2013-actualidad) es uno de los pesos pesados de la pequeña pantalla. La serie se centra en todos sus aspectos en Raymond Reddington, brillante personaje interpretado por James Spader. El flamante criminal inicia una misteriosa colaboración con Elizabeth Keen, agente del FBI para cazar a los criminales que el propio Raymond le facilita a ella y a su equipo. Esta es la premisa inicial de toda la serie. La elección de los criminales a capturar de Red, siempre con intereses ocultos, y la poderosa o no tan poderosa organización de turno a desmantelar marcan el porvenir de cada episodio, de cada temporada.

Hay que reconocer que The Blacklist ha mantenido un nivel muy alto a lo largo de sus tres temporadas, con algún error, como vimos en su segunda temporada con Berlín. Cerrando tramas episódicas, de media temporada o de temporada entera siempre hay una pregunta en el aire, la relación que tienen Raymond Reddington y Elizabeth Keen. El criminal esconde el pasado de su compañera tanto a ella como al propio espectador y el argumento sólo da brisas a lo largo de cada temporada, brisas muy sutiles para mantener la atención y el misterio, en ningún momento con la intención de resolverlo. Parecerá una aberración con temporadas de más de 20 capítulos, pero la tercera temporada intensifica la gran pregunta y podríamos decir que da una pequeña respuesta o más bien la presenta.

Vamos por partes, el argumento en esta ocasión se centra en su primera parte en la Camarilla, el grupo de criminales supranacional que controla una parte del Gobierno. El miedo recíproco entre la organización y Red había creado una paz armada entre ambos, paz que se rompe ya al final de la segunda temporada. Superada la mitad de la temporada, el argumento se centra en el interés de un nuevo criminal en la protegida de Raymond.

Mejorando aún más

Fuente: http://www.melty.com/the-blacklist-season-3-is-spoiler-really-dead-a4691.html
Fuente: http://www.melty.com/the-blacklist-season-3-is-spoiler-really-dead-a4691.html

Esta temporada mejora la serie en todos los sentidos. En primer lugar, y antes de desatarme a nivel argumental, destacar la fluidez entre las dos etapas de la temporada. Hasta el momento cada temporada de la serie se partía a nivel argumental en dos fases, en dos tramas principales. Ambas tenían ligeros puntos de unión, pero eran tramas separadas. En esta ocasión se consigue cuajar las dos tramas de la temporada de una forma inaudita. Nada más y nada menos que 23 episodios conectados sin fisuras entre sí por una gran trama principal y con una clara protagonista, Elisabeth Keen.

Otra mejora de la serie en esta temporada la encontramos en la intensidad emocional. Raymond Reddington ha sido un monstruo para la serie y para el espectador, un poco al estilo de Kevin Spacey y su Francis Underwood en House of Cards (2013-actualidad). Personaje carismático, egocéntrico, poderoso y tremendamente calculador. Este potente personaje evoluciona en esta temporada para añadir una nueva virtud, el sufrimiento. El argumento hace sufrir a nuestro querido protagonista, un sufrimiento que en ocasiones lo abate, en otras lo cabrea y en otras provoca errores, todo ello sin perder un atisbo de identidad. Una fantástica mejora que va atada a una fantástica interpretación de James Spader. Esta apuesta por las emociones no solo le afecta a él. Los sentimientos también invaden al propio grupo del FBI con el que colabora el criminal. La moralidad, la venganza, la lealtad, el deber o incluso la admiración, todo ello hace acto de presencia.

Y con todo ello vamos a desgranar el argumento de la que ha sido la mejor temporada hasta el momento de la serie. La todopoderosa Camarilla ataca frontalmente a Elizabeth Keen, el “bien” más preciado del protagonista. Este ataque provoca su incriminación como terrorista y su posterior búsqueda por su propio equipo del FBI. En este momento el tándem formado por los dos protagonistas se une aún más por un simple motivo, ambos son fugitivos buscados por la justicia. En su huida se destapa el pasado de la madre de Elizabeth Keen, una espía rusa llamada Katarina Rostova. Este secreto tan bien guardado hasta el momento por Raymond provoca que Elizabeth o Masha Rostova sea el centro de atención para un nuevo criminal, aún más poderoso que la propia Camarilla.

Masha Rostova, la llave de la serie

THE BLACKLIST -- "Eli Matchett" Episode 303 -- Pictured: (l-r) James Spader as Red Reddington, Megan Boone as Liz Keen -- (Photo by: Christopher Saunders/NBC)
Fuente: Christopher Saunders/NBC

Los momentos en que los dos protagonistas comparten el papel de fugitivos son realmente espléndidos y ver cómo por primera vez los planes de Red empiezan a torcerse es aún más delicioso. Coge vital importancia en este momento y ya hasta el final de la temporada el papel de lobo solitario de Tom Keen interpretado por Ryan Eggold. Tom se alza como un eficiente asesino capaz de involucrarse en cualquier misión para ayudar a su familia. A lo largo de las temporadas se había expuesto esta faceta suya, pero nunca se explotó a ese nivel. Sin duda Tom ha encontrado su sitio en The Blacklist, aunque paradójicamente esta valía le ha servido para protagonizar próximamente The Blacklist: Redemption, un spin off de la serie.

Los agentes del FBI también dan un paso al frente, destacando por encima del resto la evolución de Donald Ressler interpretado por Diego Klattenhoff. Al principio de la temporada se alza con el mando del departamento y eso unido al estado de fugitiva de su amiga provoca un cambio en él. Su severa confianza en el deber y en la justicia, que sabe que está influenciada por la Camarilla, y su amistad con Keen que le obliga a protegerla centran sus dilemas en esta primera fase. Esta severa moralidad se alarga en la segunda fase en forma de justicia y venganza.

Desarticulada la Camarilla, o como mínimo firmada la paz con ella, se inicia la segunda parte de la temporada, la protección de Elizabeth. Su pasado ruso ha sido descubierto y empiezan a salir criminales en su búsqueda. La serie juega en ocultar quién puede tener interés en capturarla viva y las reticencias esta vez más intensas de Reddington para ocultarle su pasado. La relación de Reddington con Katarina Rostova, saber si ella está viva o muerta, el papel de su padre en todo esto, todo son incógnitas que se han mantenido a lo largo de toda la serie y ahora centran la trama principal. Con esa premisa se inicia una recta final valiente, intensa y sorprendente. El espectador sabe que la serie ya no va a ser igual. Todo ello lleva a un final de temporada realmente increíble a nivel argumental que da una sensación maravillosa de lo que puede ser la nueva temporada. Una cosa hay que dejarla clara visto cómo ha evolucionado esta temporada y más aún vista su conclusión. The Blacklist tiene una habilidad o muestra un trabajo en sus tramas a gran escala realmente impresionante. En total llevamos entre las tres temporadas 67 capítulos en los que la serie ha sabido crear a fuego lento una trama central sin fisuras de la cual empieza a sacar ahora sus primeros frutos.

En resumen, la tercera temporada de The Blacklist muestra una importante evolución en la serie. Más intensidad emocional, más fluidez si cabía entre las dos tramas de la temporada y mucha más intensidad argumental. Raymond Reddington muestra su vertiente más pasional en la que sin duda ha sido la temporada de Elizabeth Keen. El tándem entre ambos y con Tom Keen es realmente delicioso. Destacar la habilidad sin igual de la serie en su macro trama central, el inicio de su desarrollo ha marcado en gran medida la brillantez argumental de la temporada.

Valoración de la serie: 9/10

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Ramón Ruestes Faire

Ramón Ruestes Faire

Crítico de cine y series. Torres de Segre, Lleida, Catalunya, España

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