¿Qué es la moral?

Porque el mundo nos parece, a veces, algo misterioso o absurdo, algo sin por qué ni para qué, nos preguntamos por lo que sea, en el fondo, la realidad. Porque nuestro mundo interior nos parece, también, algo enigmático y buscamos el sentido de la vida, nos preguntamos por el ser humano. Porque tenemos la experiencia cotidiana del error y la falsedad, es por lo que nos preguntamos por la verdad. Y porque tanto el mundo como nosotros no siempre somos todo lo eficaces, felices, justos o perfectos que quisiéramos es por lo que nos preguntamos acerca de cómo vivir y convivir para ser mejores, es decir, nos preguntamos por lo bueno y lo justo.

Qué sea, esencialmente, lo bueno y lo justo es el tema de la moral y la ética filosóficas. Es un tema que nos incumbe a todos, pues todos los seres humanos tenemos que decidir, constantemente, qué hacemos con nuestra vida. Los seres humanos somos seres abiertos; no nacemos con un programa de conducta cerrado; a cada momento tenemos que decidir qué es lo que vamos a ser.

Como no estamos locos, aquello que decidimos hacer será, siempre, lo que creemos que es más bueno para nosotros. Ahora bien, ¿qué es lo que de verdad es bueno para nosotros? Esta es la principal pregunta moral.

Pero esta pregunta no nos la puede resolver el código genético, ni tampoco el código legal. Ni el instinto, ni las normas culturales son suficientes para determinar nuestra conducta. El instinto nos puede decir: “come, reprodúcete, defiéndete…”, pero tu puedes elegir hacer huelga de hambre, o no tener hijos, o poner la otra mejilla al agresor… De otro lado, las normas y las leyes pueden establecer ciertas conductas: “no robar, obedecer a los mayores…”, pero tú puedes elegir robar o desobedecer a cualquier otro que no seas tú mismo.

Ni la naturaleza ni la cultura bastan. El ser humano tiene una mente demasiado inquieta. No puede dejar de hacerse preguntas, de cuestionar la validez de sus impulsos o de las normas que se le imponen, puede rebelarse, plantear alternativas, soñar y buscar constantemente algo mejor… En una palabra: el ser humano posee una dimensión moral.

La palabra moral significa muchas cosas. Pero, sobre todo, significa estas dos:

(a) La capacidad de los seres humanos para decidir libremente lo que les parece bueno para su vida y para actuar en consecuencia. En este sentido, la moral es una dimensión o competencia humana.

(b) El conjunto de valores, principios y normas por las que un individuo o grupo establece lo que es aceptable o bueno, y lo que no lo es, y, por tanto, lo que se debe hacer y no hacer en determinado contexto cultural. En este sentido, la moral es un código de valores (con frases del tipo: “X es bueno”) y de normas (con frases del tipo: “Debes hacer Y”) que puede ser individual o colectivo (por ejemplo, el código moral de los cristianos, de los hippies, de la mafia etc.), general o específico (por ejemplo, el código moral de los médicos, de los profesores etc.).

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Víctor Bermúdez Torres

Víctor Bermúdez Torres

Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla, en la que también ha cursado estudios de lingüística, semiótica, antropología y psicología. Ha publicado artículos en diversas publicaciones y es coautor de libros como Travesía del Pensar (Ed. Ateneo, 2014), o Reflexiones sobre el # 25S (Ed. Manuscritos, 2013). Ha sido colaborador en Canal Extremadura Radio y en Radio Nacional, y escribe y dirige Diálogos en la caverna, un espacio de Radio 5, de RNE. En la actualidad es profesor de filosofía en el I.E.S “Santa Eulalia” de Mérida y presidente de la Plataforma en Defensa de la Filosofía en Extremadura. Es también autor del blog "Filosofía para cavernícolas".

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