#ThrowbackThursday: Mortadelo y Filemón

Mi primer contacto con estos grandes exponentes del tebeo español fue cuando tenía seis o siete años, con las ediciones de Olé o recopilaciones que tenían cuatro historias juntas. Aparte de las maneras absurdas que tenían de resolver sus estrafalarios casos, me gustaba observar detenidamente los fondos, que siempre tenían algún detalle que le daba ese toque propio del gran Francisco Ibáñez, como dos rascacielos besándose o un lápiz andando con un señor a la oreja.

De pequeño me fascinaban esos escenarios, como también Mortadelo y sus disfraces. Pocas veces eran de verdadera utilidad en sus aventuras y lo más normal era que acabaran fallando y haciendo que Filemón lo persiguiera para lanzarle cualquier cosa o golpearle, mientras Mortadelo hacía algún chiste apelando al mal genio del jefe.

Mención aparte merecen el resto de empleados de la T.I.A. (Técnicos de Investigación Aeroterráquea), desde los principales como el superintendente Vicente, más conocido como el súper, superior inmediato de Mortadelo y Filemón y el que les encarga las misiones; Ofelia, secretaria del súper y que le tiraba los tejos a Mortadelo y, en menor medida, a Filemón, y el profesor Bacterio, científico de la organización, siendo normal que los agentes escaparan del país (e incluso del planeta) con tal de no probar su último invento. No era raro que sus experimentos fallaran o provocaran la nueva aventura (como en El huerto siniestro o en El sulfato atómico). Lo mejor de las apariciones del profesor era su mala relación con Mortadelo porque este último probó un supuesto crecepelo que le dejó calvo, por lo que sigue guardándole rencor y burlándose de él cada vez que tiene ocasión.

Fuente: tomatazos.com
Fuente: tomatazos.com

Sus aventuras siempre tenían la misma estructura: se les encarga una tarea de gran importancia que van intentando resolver a lo largo de la historieta, acabando normalmente fallando y siendo perseguidos por el súper mientras estos se escondían usando algún disfraz de Mortadelo y con un periódico relatando las cómicas consecuencias de sus actos. Filemón siempre planeaba la acción que al final acababa llevando a cabo el pobre Mortadelo, al ser Filemón el jefe (por llegar unos segundos antes a las oficinas de la T.I.A., como se ve en una historieta) y escaquearse de alguna manera, mientras a su subordinado le tocaba ingeniárselas con algún disfraz de los suyos. Esto normalmente hacía que los primeros dos o tres planes fallaran, haciendo que Filemón se lleve los golpes o algún personaje que pasara por allí les persiga. Cuando conseguían atrapar al villano era más por fallos de este y no por méritos propios de los agentes, lo que no impedía que en la última viñeta se echaran flores ante el súper.

Fuente: mortadeloyalgomas.blogspot.com
Fuente: mortadeloyalgomas.blogspot.com

De vez en cuando vuelvo a las páginas de estos tebeos, que tan bien han conseguido plasmar la sociedad española desde su primera edición (en 1958, nada menos) con algunos clásicos para los que no pasa el tiempo (Contra el ‘gang’ del ‘Chicharrón’, de 1969 o Valor y… ¡al toro!, del año siguiente) y algunos más actuales y que sitúan la trama en acontecimientos adaptados a la época en que salieron, por ejemplo, El tesorero, que salió en 2015 y está basada, como podrán imaginar, en las andanzas de una caricatura de Luis Bárcenas.

Fuente: pensionelcalvario.blogspot.com
Fuente: pensionelcalvario.blogspot.com

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Samuel Cepas Torralbo

Intento de estudiante de Ingeniería Informática en la Universidad de Córdoba y escritor en mis ratos libres. Aquí suelto las historias que se me van ocurriendo, unas mejor que otras. Te invito a leerlas y juzgar por ti mismo.

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