Escuadrón suicida. El alma femenina del Joker

Escuadrón suicida (2016) era una de las obras más esperadas del verano. Su visionado era obligatorio por varios motivos. Primero seguir viendo la actual competición de superhéroes entre Marvel y DC. Las obras de DC siempre han sido mucho más serias que vistosas, hecho que hace decantarme claramente por ellas, pero en esta ocasión y sucumbiendo a la moda, con esta obra nos encontramos a priori con su apuesta multitudinaria al más puro estilo Los Vengadores (2012). El segundo motivo que me mueve a apostar por ella es su promoción y concretamente la referente a Harley Quinn, el personaje interpretado por Margot Robbie. Su personaje aparentemente extravagante y fresco es un plus muy interesante para la obra. A pesar de ambos, un papel centra toda mi atención y es lo que hace imprescindible acudir al cine, el regreso del Joker esta vez interpretado por un monstruo como Jared Leto. Con todo ello nos metemos en una película con muchas expectativas, hecho que no siempre va en favor de la obra.

La historia gira alrededor del miedo por a los metahumanos. En el mundo de DC donde Batman y Superman cortan el bacalao, la posibilidad de encontrar otro superhombre esta vez con malas intenciones mueve las altas esferas a crear sus propios Vengadores, aunque esta vez sean sacados de las cloacas de la ciudad. Con esta premisa, Escuadrón suicida empieza a guiñar el ojo a los fans de la franquicia.

La ventaja de sus competidores

Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=CmRih_VtVAs
Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=CmRih_VtVAs

En gran parte este es uno de sus problemas. A pesar de ser fan de DC, mi fanatismo se queda únicamente en la pequeña y gran pantalla, como le pasará a mucha gente. En este aspecto, Marvel ha jugado muchísimo mejor sus cartas, haciendo sus personajes reconocibles hasta la saciedad en prácticamente todos los formatos televisivos. Spiderman, Hulk, Iron Man… con muchos de ellos hemos crecido gracias a las series de animación y en los últimos años la artillería cinematográfica que ha sacado la franquicia hace que sus personajes sean mundialmente conocidos. DC ha jugado, o bajo mi humilde experiencia, más con los cómics o con Batman que con el desarrollo del resto de sus personajes. Una joya como Gotham (2015-actualidad) ha servido como lanzadera dorada para la franquicia, pero el historial de su competidora es demasiado largo para compensarlo con ella. ¿Que quiero decir con ello? No conozco a Harley Quinn, no conozco a Deadshot, no conozco a Killer Croc y no conozco a la Encantadora. La mayoría de integrantes de los oscuros vengadores de DC me son desconocidos, hecho que hace que cualquier guiño de la franquicia hacia el espectador me sea inocuo. Entiendo que esa ineficacia es fruto de mi experiencia personal, pero estoy seguro que compartida por una parte interesante del público.

Fuera del reparto, que se merece casi un artículo aparte, hay otra cosa que llama mucho la atención, la estructura de película. Estamos acostumbrados, tanto si eso es positivo o negativo, a una estructura muy clara de películas de superhéroes o superproducciones, una estructura con fases o pausas. Una historia paralela entre el villano y los protagonistas antes de encontrarse, una primera toma de contacto entre los protagonistas y los villanos, una pausa y la batalla final o una estructura más típica del cine de aventuras antes de llegar a la conclusión. Escuadrón suicida tiene una estructura que recuerda mucho a una huida hacía delante, sin querer darle una vertiente peyorativa a la oración. Presentación de los protagonistas y a la palestra, sin pausas ni fisuras. Conocida la villana, el escuadrón va a por ella en un camino sin pausas ni retornos, siempre hacia adelante. Tampoco hay ninguna sensación de aventura, el objetivo está claro y básicamente la película desarrolla el escueto camino hacia él. No es una crítica negativa, simplemente es una forma de desarrollar la trama diferente, más directa, más vertical y diría más trepidante, pero la obra en sí no lo es.

El carisma como salvavidas

Fuente: http://mochamanstyle.com/2016/04/see-will-smith-as-deadshot-in-new-suicide-squad-trailer/
Fuente: http://mochamanstyle.com/2016/04/see-will-smith-as-deadshot-in-new-suicide-squad-trailer/

Y vamos con el quit de la cuestión, la creación y el desarrollo de los personajes y los actores que los interpretan. En primer lugar, como no podía ser de otra manera empezamos por Will Smith como Deadshot. El brillante actor norteamericano es el encargado de llevar el peso de la obra o como mínimo sostenerla. Su carisma es capaz de salvaguardar prácticamente cualquier cosa y la obra de hoy no es una excepción. El actor está muy por encima de un personaje que intenta ser un poco profundo, un poco protagonista y es un poco nada. A pesar de ello, Deadshot cumple con su propósito. Sostiene la película en sus inicios con su medio historia afectiva con su hija, encabezando gran parte de las escenas de acción con su habilidad con las armas de fuego y liderando la tropa, básicamente por el brutal carisma del actor. Podría afirmar sin miedo que Deadshot sostiene los primeros compases de la obra y Will Smith sostiene a Deadshot, sin él dudo que su personaje hubiera cuajado en algo.

El primer nombre de la lista de sorpresas se lo lleva Cara Delevigne como la bruja Encantadora. La actriz y modelo inglesa es una de las actrices de moda de la gran pantalla con películas como El rostro de un ángel (2014) o Ciudades de papel (2015). A pesar de su novedoso éxito, es la primera vez que tengo la oportunidad de disfrutar de su trabajo. Su papel tiene similitudes con el de Will Smith, guardando las extensas diferencias entre ambos. Cara Delevinge interpreta a la bruja Encantadora, la cual inicia su andadura por el film en el lado protagonista pero rápidamente se alza como la villana a batir. Su personaje, igual que el de Deadshot, a medio camino de ser algo sin llegar a ser nada. Intentos de ser profundo e intentos de cuajar una relación amorosa llevados de una forma fantástica por la actriz. Su vena carismática sostiene a su personaje y evita su inconsistencia. La diferencia, no es Will Smith. Que su carisma sostenga un personaje tan débil es algo admirable para una actriz semidesconocida hace un par de años. No sólo defender un gran personaje consigue hacer brillar una actriz, en esta ocasión sostener un personaje más bien justo consigue resaltarla.

El alma del Joker

Fuente: http://screenrant.com/suicide-squad-harley-quinn-costume-character/
Fuente: http://screenrant.com/suicide-squad-harley-quinn-costume-character/

Y llegó el momento que más esperaba, toca hablar del nuevo Joker, esta vez interpretado por Jared Leto. Antes de enfrascarme con él, recordar los dos últimos actores que han interpretado uno de los personajes más complejos de la gran pantalla. El Joker del tristemente fallecido Heath Ledger marcó unas pautas prácticamente inasumibles en El caballero oscuro (2008). Christopher Nolan dirigió la que sin duda es la mejor película de la franquicia, obra con un peso pesado como Christian Bale como teórico protagonista. El caos por el caos del Joker llevó a la película al éxito y a Heath Ledger al olímpo de la interpretación. Un personaje tremendamente trabajado tanto a nivel interno como externo exigió al joven actor una interpretación de mucha altura y él respondió brillando como pocas veces se ha visto en la gran pantalla. Acompañado de una buena dirección y un fantástico trabajo del resto del reparto, el Joker de Heath Ledger marcó un nuevo estilo de villano. Sin maldad, sin motivaciones, únicamente un fantástico pirado en busca del caos por el caos.

El joven Cameron Monaghan fue el siguiente en la lista en interpretar al Joker, en esta ocasión en la serie Gotham. Imaginar a alguien que pudiera seguir la estela de Heath Ledger parecía imposible, pero una simple sonrisa perdida en una escena aparentemente inofensiva volvía a recuperar el alma del villano. Cameron Monaghan recuperó el caos por el caos e hizo posible lo imposible, recuperar la esencia del Joker.

Y con ambos llegamos al Joker de Jared Leto. El brillante actor estadounidense guarda un sitio en los altares del cine gracias a su trabajo en Réquiem por un sueño (2000). Cuajar un papel de tal complejidad en una obra tan y tan compleja está sólo al alcance de unos pocos y él no sólo cuajó un buen trabajo, maravilló con él. Por todo ello, parecía ser el actor idóneo para encarnar al nuevo Joker en la gran pantalla. Escuadrón Suicida presenta al Joker como un matón de tres al cuarto con una caracterización afín. Convertir al Joker en un simple matón sin alma alejado de la trama principal y de cualquier signo de identidad me parece de muy mal gusto. Su personalidad no inspira ni tan siquiera locura ni excentricidad. El nombre se convierte en un reclamo vacío, nada más. El culpable, sin duda el personaje. Jared no puede sostenerlo porque su papel es muy secundario, ni puede tan siquiera defenderlo dada su absoluta simplicidad o su pretensión de ser algo sin apenas intentarlo. Un fracaso de personaje, una herejía cinematográfica.

Si el Joker es la tremenda cruz de la obra, Harley Quinn es la cara. Margot Robbie interpreta a Quinn, la novia del Joker. David Ayer apuesta descaradamente por su personaje como el nuevo Joker, hecho extraño teniendo en cuenta que dispone de ese personaje en la propia película y con la sola lógica de buscar su renovación. Con una fantástica caracterización y un estilo provocativo y fresco, Harley Quinn se convierte en la verdadera protagonista del film. Ilógica e irreverente, su locura centra y sostiene toda la película. Chica pirada vestida de forma provocativa y con exceso de maquillaje va con su extravagante pistola y su bate de béisbol a salvar el mundo de la poderosa bruja Encantadora junto con Deadshot y un puñado de recipientes vacíos llamados personajes. Amo a los pirados excéntricos como se desprende de mi devoción por el Doctor Who (2005-actualidad) y Harley Quinn es una de ellos.

En resumen, Escuadrón suicida muestra sus ligeramente desconocidos villanos para cuajar su propia versión de Los Vengadores. El estilo más serio y menos espectacular de DC se mantiene, aunque la inconsistencia de sus personajes, junto con una estructura inusualmente vertical, marcan en gran parte el rumbo del film. La terrible herejía hacia el Joker se compensa en parte con una fantástica y fresca Harley Quinn con el respectivo buen trabajo de Margot Robbie. El alma del Joker cambia de género para sostener una obra más insustancial de lo esperado.

Valoración de la obra: 7/10

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Ramón Ruestes Faire

Ramón Ruestes Faire

Crítico de cine y series. Torres de Segre, Lleida, Catalunya, España

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