La huérfana. El pequeño diablo de Jaume Collet Serra

Seguimos con la retroalimentación cinematográfica. En esta ocasión el brutal trabajo de Jaume Collet Serra en Infierno azul (2016) provocó un estudio o más bien una búsqueda de su trabajo como director. Viendo la tensión que es capaz de generar el director español, disfrutar de su trabajo en una obra de terror se me antojaba una obligación y La huérfana (2009) cumplía con ello. La oportunidad de ver al director de Infierno azul en un ambiente más oscuro y terrorífico es difícil de dejar pasar. Sin más dilación, vamos a por una nueva obra del recién descubierto director español.

La historia gira alrededor de Kate, una buena madre que intenta superar la pérdida de su hija no nata. Con un hijo casi adolescente y una hija pequeña con problemas auditivos, ella y su marido John van en busca de una niña adoptiva para poder sobrellevar la temible pérdida sufrida. Esther, una joven inteligente, educada y de angelical rostro convence a la pareja y consuman su adopción. A partir de entonces empiezan los problemas alrededor de la familia, siempre bajo la inquietante mirada de la joven Esther.

La sombra del drama familiar

Fuente: http://www.videodromo.es/critica-de-cine/la-huerfana/9268
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Hay varios puntos a destacar en la obra, aunque me gustaría empezar por señalar algún que otro problema de ritmo. La obra tiene una duración alrededor de dos horas, las cuales podemos dividir en tres fases más o menos proporcionales. El primer tercio se acerca peligrosamente a un drama de telefilm. A pesar de un buen trabajo de guión y de la propia protagonista, la ausencia de la tensión y del ambiente esperados y la apuesta argumental por la adaptación de una niña recién adoptada a una familia feliz generan esa sensación de drama familiar simplón. Situación agravada dada su duración. En películas de apenas hora y media, una presentación de familia feliz de 10, 20 o 30 minutos se establece como normal, los 40 minutos que dura ese primer tramo generan un peligroso alejamiento del terror para acercar el film al drama. A pesar de ello, la obra en esa fase permite preparar toda la línea argumental que desarrollará más adelante. Además, lejos de hacerse pesada para el espectador, la obra mantiene cierto atisbo de interés que permite su visionado.

En una segunda fase encontramos una obra más inquietante. Los problemas empiezan a suceder en la familia y, lejos de mantener el suspense, el film muestra a Esther como la culpable. Se empieza a generar una serie de escenas preparando sustos fáciles que no se suceden y situaciones teñidas bajo la temible mirada de la joven niña. En este momento empezamos a ver buenas situaciones de tensión y los primeros despuntes interpretativos. Sin abandonar esa sensación global de drama familiar, la obra empieza a mejorar tanto a nivel de tensión como de ambiente, aunque se mantiene muy lejos del terror convencional. En este momento ya podemos determinar que veremos una obra de terror mejor o peor, pero lejos de fantasmas, de gore o de tensiones imposibles.

La tercera fase del film es la que realmente destaca. Las casi hora y media que llevamos de obra han permitido una preparación argumental realmente fantástica y en este momento es cuando tanta preparación da sus frutos. Salen a la luz los dos pilares del film, el trabajo interpretativo de la actriz protagonista y la crueldad sin paragón de la joven Esther. La obra se sitúa de forma realmente buena entre la maldad de la joven y el misterio sobre sus límites. El “todo lo que digas podrá ser utilizado en su contra en un juicio” cobra sentido. Toda la sensación de felicidad o de superación que tan bien ha alineado la obra en sus inicios son usados por Esther de forma tremendamente cruel. Esta casi dolorosa crueldad, acentuada por el fantástico trabajo de la protagonista y el inquietante posado de la recién llegada sitúan a la obra dentro del género.

Vera Farmiga e Isabelle Fuhrman dan sentido a la obra

Fuente: http://de.fanpop.com/clubs/orphan/picks/results/791374/fave-orphan-scene
Fuente: http://de.fanpop.com/clubs/orphan/picks/results/791374/fave-orphan-scene

Tres nombres destacan por encima del resto. En primer lugar la ya convertida en un hito dentro del género, la estadounidense Vera Farmiga. La actriz es una habitual del género del terror gracias en parte a James Wan con su trabajo en The Conjuring (2013) o El caso Enfield (2016) o en una vertiente más compleja con Bates Motel (2013-actualidad), entre muchos otros trabajos. En esta ocasión Vera interpreta a Kate, la madre protagonista de la historia. Su personaje se presenta como atormentado por la muerte de su no nata y con problemas pasados con el alcohol. A pesar de ello, su personaje muestra una gran entereza familiar. Sus problemas son mecanismos argumentales, no centran su personaje. La sensación de familia feliz y el nuevo y esperanzador horizonte que le da la llegada de Esther para satisfacer sus ansias maternales son en gran parte un éxito suyo. La empatía que le da Vera a su personaje junto con un guión centrado en ello permite a la obra construir sus bases. Esa felicidad se ve alterada ligeramente ante los primeros latigazos de maldad de la recién llegada, hecho que empieza a generar los primeros despuntes interpretativos de Vera. La crueldad del argumento o de las actuaciones de la joven y la calidad interpretativa de Vera aumentan casi de forma idéntica, llegando al punto álgido en la antesala de la recta final. La soledad, la indefensión, la incomprensión, la rabia y el amor materno generan en su personaje un cóctel mortífero que la actriz canaliza con una fantástica interpretación. Sin duda, su trabajo interpretativo es una de las mejores virtudes de la obra.

Como no podía ser de otra forma, Esther es el segundo nombre a resaltar. Interpretada por la joven también estadounidense Isabelle Fuhrman, Esther es a priori una niña rusa huérfana a causa de un incendio en su casa. Su interpretación es completamente diferente a la de Vera. Su personaje no transmite sus propias sensaciones, diremos que transmite las sensaciones que el conjunto precisa. Su valor o su mérito son los cambios de registro prácticamente constantes. Esther alterna continuamente un rostro angelical y endiablado, siempre bajo una mirada fría y misteriosa. Más que un personaje es un recurso de la obra, aunque eso no le quita ningún merito al trabajo interpretativo de Isabelle, todo lo contrario. Esa fantástica habilidad de alternar ternura y maldad es vital para el film. Ella es la encargada de generar tensión durante toda la obra y generar la crueldad que da sentido a su catalogación en la parte final. La maldad de su personaje va cogiendo fuerza y con ello da sentido a la obra y catapulta a Vera. Sin duda, el otro gran valor La huérfana es ella.

El tercer nombre es el de Aryana Engineer en el papel de Max. La jovencísima actriz canadiense ya la vimos en un personaje similar en Resident Evil 5: La venganza (2012), un papel tremendamente tierno e inocente. Max es la hija menor de la familia con problemas auditivos. Su expresión tierna e inocente es un puntal argumental en la primera fase de la obra. Esa ternura no hace más que acentuar a crueldad de Esther en comparación. Lo que empieza como una buena relación entre ambas hermanas termina siendo una pesadilla para Max. Su inocencia y ternura se ven complementados por el miedo ante la maldad de su hermana postiza. La mezcla entre miedo y ternura es una de las sensaciones que más resaltan en el film.

Fuente: http://www.sensacine.com/actores/actor-29249/fotos/detalle/?cmediafile=19191711
Fuente: http://www.sensacine.com/actores/actor-29249/fotos/detalle/?cmediafile=19191711

No creo en la casualidades en el cine. La huérfana guarda ciertas similitudes con una obra maestra del terror como es la saga de The Ring (2002, 2005). La adaptación estadounidense capitaneada por la semi diosa Naomi Watts cuenta, para los que no la conozcáis, la historia de una cinta de vídeo que causa la muerte de los que la ven en unos días, una muerte a manos de Samara. El trabajo de investigación llevado a cabo por su protagonista sobre los orígenes de Samara es similar al realizado por Kate por saber los orígenes de Esther. A pesar de ello, las similitudes en ese aspecto son fáciles de compartir en películas similares. La similitud con The Ring 2 (2005) se hace incontestable en la escena final de la obra. Palabras prácticamente textuales, en una situación prácticamente calcada generan una liberación de tensión brutal en ambas películas y un sobresalto casi orgásmico en cualquier aficionado al terror.

En resumen, una fantástica interpretación de una reconocida actriz Vera Farmiga y la tremenda crueldad de Esther dan cuerpo a La huérfana. La pose inquietante y la habilidad para convertir su rostro en ángel o demonio sitúan el trabajo de Isabelle Fuhrman como indispensable para la obra. Destaca también un guión bien trabajado y sin fisuras. A pesar todo, la sombra de un drama familiar se mantiene en gran parte de la película y su estilo la sitúa entre el terror y el suspense sin llegar a maravillar en ninguno de los dos géneros.

Valoración de la obra: 7/10

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Ramón Ruestes Faire

Ramón Ruestes Faire

Crítico de cine y series. Torres de Segre, Lleida, Catalunya, España

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COMENTARIOS

  • La Huérfana es una película que te mantiene pegado al asiento de principio a fin. Te hace sentir la tensión, el misterio, el suspense, y el verdadero terror!! Y el giro final… me dejó EN SHOCK. Ninguna película me ha impactado tanto como lo hizo La Huérfana, la he visto un montón de veces y me sigue sorprendiendo!! Sinceramente, la mejor película que he visto.

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