Xavier Miralles: “Que la primera vez que se vea ‘El afilador’ sea en Sitges sería genial”

El Festival de Cine Fantástico de Sitges es un paraíso y no sólo por las obras que se pueden disfrutar allí. Este año hemos compartido impresiones con Denise Castro y con Haritz Zubillaga sobre sus óperas primas y el cine en general. Además de eso, dentro del contexto del festival y en concreto de su sección Coming Soon, este año hemos tenido la oportunidad de conocer a Xavier Miralles, director de El afilador (2017), una obra sobre la que hice una reflexión en voz alta en El afilador. Primeros pasos en el crowdfunding y con la cual tengo un cariño especial por haber podido contribuir en su financiación. Agradecer el tiempo que nos ha dedicado Xavier y la gran humildad con la que nos ha tratado. Ha sido un enorme placer compartir impresiones con él.

¿Qué sientes al presentar el proyecto en Sitges?

Mucha ilusión, se siente mucha ilusión al presentar en Sitges un proyecto de terror, evidentemente. Es el festival por excelencia del fantástico y además es un festival de casa. Uno siempre ha soñado con estar en Sitges de una forma u otra y esta es nuestra primera incursión aquí, por lo cual mucha ilusión.

Has hecho muchos proyectos en los últimos años ¿cómo lo haces?

Con mucha locura y poco dinero (risas). La realidad es que con un equipo de muchas personas llenas de ilusión, esfuerzo y talento. Parece un tópico pero es verdad, sino tienes un equipo que esté ahí creyendo en tus historias y dedicando su esfuerzo, su talento y, porqué no decirlo, su dinero, no sería posible.

Empezamos hace seis años haciendo una película con muy poquito dinero, haciendo una lazada a la piscina como siempre lo digo. Se llamaba Ocho (2011), un proyecto lowcost donde aprendimos muchas cosas. Después hicimos nuestro segundo proyecto, El árbol sin sombra (2013). Fue una película con más presupuesto, pero a su vez hecha desde la inexperiencia, pero que nos permitió hacer muchos contactos y entender cómo funcionaba el cine. Gracias a ese proyecto empezamos en el mundo del cortometraje, hicimos unos cuantos cortos para poderlos mover en festivales y darnos más a conocer, hasta día de hoy que preparamos El afilador.

Son muchos proyectos.

Sí, son muchos proyectos. Durante dos años hemos estado haciendo un par de cortos por año y ahora hemos terminado otro cortometraje que se llama Void Chair (2016) con Macarena Gómez, el cual ha sido rodado un poco con el equipo de El afilador cuando se rodó la película.

Juegas un poco a caballo entre el drama y el terror en tus proyectos. ¿Dónde te sientes más cómodo?

Hace unos años en el terror, ahora quizás más en el drama. Por cambios de la vida te van apeteciendo más unos géneros u otros. El terror siempre lo he adorado y creo que es un género que permite llevar el drama a otro punto. Siempre considero que la base es dramática y lo que lo envuelve es otra cosa, ya sea un corto sólo de drama o si entra el terror con el drama se unen ambos géneros, pero la base siempre es dramática. El drama es un género genial, te permite explorar todo y cuando lo mezclas con otra cosa te permite ir a unos puntos donde otro género no te lo permite. El terror te lleva a un extremo, a unas emociones diferentes de lo que el drama de por sí te puede permitir.

¿Cómo surge el proyecto?

La primerísima idea fue cuando de golpe oí un afilador de cuchillos, de noche. Hacía años que no oía ningún afilador. Cuando recordé lo que era ese sonido que yo había olvidado por completo me dio muchísimo miedo. Primero recordé que el chiflo tenía un punto gracioso, pero al oírlo en mitad de la noche no hacía tanta gracia. Entonces recordé que cuando era pequeño y me ponía enfermo estaba en la casa de mi abuela, estaba por las mañanas con ella y cuando pasaba el afilador por el pueblo y hacía sonar el chiflo me creaba una sensación extraña. A pesar de ser a pleno día me parecía muy raro, no veía ese hombre pero sonaba su flauta. Yo le preguntaba a mi abuela qué era ese sonido y ella me decía: “es el hombre de los cuchillos”. Poco más me hacía falta para cagarme de miedo de pequeño.

Esta vez de noche en casa me vinieron todos esos recuerdos del hombre de los cuchillos que se pasea con los cuchillos haciendo sonar la flauta y me pareció algo terrorífico en ese momento y pensé ver cómo quedaría en una película. Nunca se había hecho, el afilador nunca se había tratado, está en muchas partes de Europa y América y por lo tanto era algo muy internacional y me pareció una buena idea para hacer una película de terror.

¿Dudaste en el idioma?

Sí, planteé la idea del inglés, dado que lo hace todo más internacional, pero la película trata mucho la importancia de conservar lo antiguo, los oficios que se pierden, por ejemplo como en este caso los afiladores de cuchillos, y por lo tanto me parecía muy interesante que fuera un producto español.

Es curioso porque este año hemos visto muchas producciones españolas en Sitges en inglés.

Siempre es una ventaja el inglés, está claro. Los lugares donde se conocen más los afiladores son los países de habla hispana tanto en América del Sur como en España, pero no tendríamos problemas en rodarlo en inglés si se diera la ocasión.

¿Por qué el micromecenazgo?

Tenemos unas raíces muy humildes, siempre hemos contado con gente que nos apoya desde nuestros inicios y bueno el crowdfunding al final acaba siendo una herramienta que te va muy bien para empezar. Si esta gente está ahí, te ha seguido desde el inicio, te apoyan, pues por qué no empezar con un crowdfunding para que la película tenga sus primeros pasos ahí. Ese dinero es supernecesario para que luego la podamos hacer más grande. Además, creo que también es una alternativa muy interesante, te permite darte a conocer con muchas personas que suelen seguir el proceso de crowdfunding, que una parte de gente se involucre en tu proyecto y además reciban una recompensa. Es bonito porque tienes ya una trayectoria con esa gente de uno o dos años que, desde que empieza hasta que se termine y se emita, esa gente está ahí. No es solo una vía de financiación, es una plataforma como de ayuda o de intercambio, donde te das a conocer.

¿Cómo va la producción?

Bien, seguimos avanzando. Estamos a la espera de muchas respuestas para el tema de la financiación. Nosotros por nuestra parte desde nuestra pequeña productora que es Totem Producciones y Sin Escalas, hemos avanzado en cuando a guión técnico, casting y localizaciones. Tenemos muy avanzado todo ese tema para que cuando reunamos todo el dinero necesario lo tengamos todo ya y podamos rodar la peli en sus máximas condiciones.

¿Qué tenemos de esperar de El afilador?

Será, esto es como prometer cosas que todavía no existen. La idea es que será una película de terror, donde tendremos un villano diferente no visto hasta ahora y sobre todo con un punto reflexivo sobre varias cosas que no se pueden desvelar. Siempre a través de personajes con contenido que estén evidentemente en el centro de una historia de terror. No olvidemos que hay terror, sangre, sustos, ambiente, pero siempre de la mano de unos personajes con conflictos, interesantes y que al fin y al cabo siempre acaban expresando cosas que me pasan a mí como autor y que, bueno, ya se verá con la película.

Apostar por personajes interesantes es un alivio para el género (risas).

(Risas). Supongo que siempre hay películas que van más al grano que son un poco más de diversión. Esta será una mezcla de ambas cosas. Una película entretenida que contente la parte de terror que a todos nos gusta vivir, pero que después nos haga pensar un poco, sentir a los personajes y que nos involucre con ellos.

¿La veremos en Sitges?

Ojalá, ojalá que se vea en Sitges. Esperemos que este primer paso en el Coming Soon sea la primera huella para que cuando la peli esté terminada se pueda ver aquí. Sería enorme poderla tener como inauguración de nuestro recorrido por festivales. Que la primera vez que se vea sea en Sitges sería genial.

Síguenos en @RADCultura y toda la información en @RAD_Spain.



en Twitter


en Facebook


en Google+

Ramón Ruestes Faire

Ramón Ruestes Faire

Crítico de cine y series. Torres de Segre, Lleida, Catalunya, España

Mis artículos

Sígueme en:
TwitterFacebook

Deja un comentario