Leyendas del motor: Ari Vatanen

Volvemos de nuevo a nuestra cita con las Leyendas del motor y una vez más lo haremos para hablar de un piloto. Esta vez hablaremos de un carismático piloto que terminó llevando su indudable destreza con los coches a la política, hoy os presentamos a Ari Vatanen.

Ari Pieti Uolevi Vatanen, más conocido como Ari Vatanen, nació en 1952 en Finlandia y como buen finlandés fue un destacado piloto de automóviles que se dio a conocer sobre todo en la disciplina de los rallies. Surcando los caminos y carreteras de Europa y de todo el mundo elevó su nombre a la altura de leyenda siendo la figura principal del mítico Ford Escort RS de los años 70 y 80.

Vatanen Escort RS1800. Fuente: Pinterest
Vatanen Escort RS1800. Fuente: Pinterest

Su carrera en el mundo del deporte de motor empezó a destacar en 1974 cuando participó en una prueba puntuable para el campeonato del mundo de rally a bordo de un Opel Ascona. Ese debut se saldó con un abandono que no le impidió proseguir su andadura. Tras iniciarse en el mundo de los rallies en 1971, fue en 1972 cuando llegó su primer podio y primera victoria, conseguidas en competiciones locales en Finlandia. Sus actuaciones le llevaron a participar en el Arctic Rally de 1972, que era prueba incluida en el calendario del Campeonato de Rally de Europa, aunque también fue saldada con abandono, como sucedería dos años más tarde en su debut en el calendario mundial.

De esta manera fue combinando participaciones en pruebas regionales y locales, con apariciones en los campeonatos europeos y mundiales de la disciplina. Vatanen fue acumulando abandonos y participaciones discretas hasta que en 1976 cosechó dos victorias en el certamen europeo. Estos buenos resultados le dieron un impulso vital para conseguir de nuevo dos victorias en el mismo certamen al año siguiente y, tras participar en las pruebas de Portugal y Kenia del WRC, alcanzó el podio en el siempre difícil Rally de Nueva Zelanda ocupando el segundo escalón del podio.

Llegamos a 1978, de nuevo dos victorias más que acumula en su palmarés en Europa, pero en el circuito mundial no sucede lo mismo. Aparece en cuatro ocasiones consiguiendo una quinta plaza como mejor resultado, dos abandonos y una desclasificación.

Pero para alguien que quería hacer historia y forjar su nombre en letras de oro no suponía impedimento alguno los discretos resultados acaecidos en el pasado y en 1979 cosechó una nueva victoria en el campeonato de Europa, en el Rally de Chipre. Faltaba por ver el rendimiento que podía ofrecer en el certamen mundial. Nueva Zelanda, Finlandia y Canadá fueron los países en los que Vatanen volvió al podio. Tercero, segundo y tercer puesto de nuevo fueron los resultados respectivos que hacían presagiar que una nueva estrella estaba emergiendo.

Tan solo un año más tarde, Ari Vatanen incluía su nombre en el selecto grupo de vencedores en pruebas de WRC. Y dónde mejor lugar para conseguir semejante hazaña que en un lugar mitológico donde los haya. El Rally Acrópolis, en Grecia, veía cómo el finés iniciaba su andadura por las páginas de oro de la historia. Ese mismo año, en 1980, volvió al podio en su país natal e hizo lo propio en Italia, en ambos casos ocupando la segunda plaza para finalizar la temporada en el cuarto puesto de la clasificación, a lo que había que añadir un nuevo triunfo en el campeonato europeo.

Vatanen Escort RS1800. Fuente:auto-web.co.uk
Vatanen Escort RS1800. Fuente: auto-web.co.uk

Y llega 1981, siguiendo a los mandos del Ford Escort RS, de nuevo en el equipo Rothmans, Ari Vatanen continuó su progresión y se citó hasta tres veces más con la victoria. Grecia de nuevo, Brasil, y por fin, la tan laureada prueba de casa, el Rally 1000 lagos de Finlandia se incluían en la lista de territorios conquistados por el finés. Dos segundas plazas más que se unieron a las tres victorias anteriores permitieron a Ari Vatanen acabar de sellar la ascensión que buscaba y se proclamó campeón del mundo de rallies, siendo el primer piloto de Finlandia en conseguirlo.

Pese a esa gran actuación, al año siguiente solamente disputó tres pruebas, aunque volvió al podio en la primera de ellas. Desde entonces, y hasta su última participación en el campeonato mundial en 2003, sólo participó en pruebas concretas sin llegar a hacer un campeonato completo. Eso no evitó que cosechara seis victorias más. De esas seis pruebas ganadas una fue con el Opel Ascona y el resto las obtuvo a los mandos de la siguiente parte de la historia del piloto.

Decíamos que desde el principio de su incursión en el mundo del rally su imagen quedó muy unida a Ford y concretamente a su Escort RS. Pero también será recordado Vatanen en tierras francesas ya que su figura volvió a alcanzar un alto estatus de popularidad cuando selló su unión a Peugeot.

Ari Vatanen Peugeot 205T16. Fuente:mpacreative.com
Ari Vatanen Peugeot 205T16. Fuente: mpacreative.com

De la mano de la marca del león llegaron las victorias de 1984 (Finlandia, Italia y Gran Bretaña) y de 1985 (Montecarlo y Suecia). Pudo conseguir vencer en dichas pruebas gracias a la increíble maquina que Peugeot le preparó, ya que el 205 Turbo 16 es considerado uno de los mejores coches de la historia del rally.

Tras sufrir un grave accidente durante la disputa del Rally de Argentina de 1985 que casi le cuesta la vida, Ari Vatanen estuvo fuera del calendario hasta 1987. Ese año compaginó las dos participaciones en el WRC con su primer intento en la mítica prueba del Rally Dakar.

¡Y de qué manera lo intento! Con el revolucionario 205 Turbo especialmente preparado para la dura prueba africana, Vatanen obtuvo una increíble victoria y se volvía a elevar a lo más alto de la historia. En 1989 y 1990 repitió victoria en el Dakar con Peugeot aunque esta vez con el 405 Turbo 16 y al año siguiente lo hizo con el Citroen ZX Rally.

Peugeot 205 T16. Fuente: motorgiga.com
Peugeot 205 T16. Fuente: motorgiga.com

Y no podíamos cerrar el repaso a la trayectoria de Ari Vatanen sin recordar uno de sus mitos. Corría el año 1988 y Vatanen participaba por segundo año en una prueba de gran reputación en esta disciplina del deporte. Si decimos Climb Dance pocos serán los que se exclamen, pero los que lo hagan recordarán la inapelable victoria que obtuvo el finlandés en la Pikes Peak Hillclimb de ese año a bordo del 405 T16 y que sirvió para el rodaje del documental con el título antes indicado. Todo un mito imprescindible en las videotecas de los aficionados a los tramos.

En la actualidad, y lejos de la adrenalina de las cuatro ruedas, Ari Vatanen se dedica en cuerpo y alma a la política aunque quiso seguir ligado al mundo que lo encumbró al presentarse a presidir la FIA en 2009.

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César Matarín Fernández

César Matarín Fernández

Soy un proyecto de ingeniero mecánico que tiene la fortuna de dirigir un fantástico grupo que escribe del mundo del motor, del cual me considero un profundo enamorado.

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