The Last Ship, tercera temporada. Otro año en lo más alto

Nos centramos en una de las series más sólidas del panorama televisivo. The Last Ship (2014-actualidad) es mi particular buque insignia de TNT España. La pasada campaña destaqué el tremendamente trabajado y efectivo patriotismo de la serie como su pilar fundamental. Acción, tensión, personajes llenos de carisma, una buena y trepidante estructura argumental y la virtud de no perder un ápice de calidad en su segunda temporada incorporando y prescindiendo casi de forma natural de personajes. El artículo descubrirá parte de la trama principal, por lo cual se recomienda haber visto las tres temporadas de la serie antes de seguir leyendo.

La recta final de la pasada temporada nos dejó una baja impactante y realmente importante para el argumento global de la serie. Con Jeffrey Michener, interpretado por Mark Moses, como presidente de los EEUU, la cura para la plaga globalizada en todo el país y los inmunes derrotados parece que la estabilidad va a reinar en Norteamérica. La muerte de una de las precursoras de esta teórica paz dejó al espectador impactado y en ascuas para saber el nuevo rumbo de la serie.

Geopolítica global, el patriotismo a otro nivel

Fuente: http://www.tveskimo.com/2016/06/30/the-last-ship-shanzhai-season-3-episode-3/

El capitán Tom Chandler, interpretado por Eric Dane, es ascendido a jefe de Operaciones Navales dejando el mando del USS Nathan James a Mike Slattery, interpretado por Adam Baldwin. La ineficacia de la cura en Japón insta a los dos buques restantes de la marina encargados de repartir la cura por el mundo a ir a investigar. Mientras tanto, el USS Nathan James y Tom Chandler van camino de la peligrosa China, para encontrarse con el nuevo líder mundial en la zona, el presidente Peng Wu, interpretado por Fernando Chien. El secuestro de los miembros del buque insignia norteamericano y el atentado contra la vida de Tom Chandler en terreno chino parte como el punto de partida de la nueva temporada.

La nueva etapa de The Last Ship se embarca en un conflicto global a una escala muy superior a lo visto hasta el momento. La trama ya no se centra en encontrar una cura ni tampoco en eliminar a los enemigos de país. En esta ocasión, los tripulantes del Nathan James buscan salvar el mundo del genocidio planeado por el presidente Peng, llevando el patriotismo a otro nivel. El desarrollo argumental se aleja del continente americano, situándolo en una zona hostil en cierta paz armada. Tanto los conflictos navales como las misiones terrestres se vuelven aún más trepidantes que en etapas anteriores, con un enemigo a batir realmente interesante. Peng cuenta con sus propios buques armados, con un ejército a su mando y su propia agencia secreta, todo ello en un contexto global que busca evitar un conflicto directo. Es increíble como cada temporada la serie consigue cuajar un enemigo temible, mejorando o igualando al anterior sin perder un ápice de frescura ni volverse en ningún caso repetitiva.

Sasha Cooper, Paraíso y la Casa Blanca

Fuente: http://www.forbes.com/sites/merrillbarr/2016/08/14/the-last-ship-recap-eutopia/#22a43c2666be

Destacar como en otras ocasiones su habilidad para incorporar y prescindir de personajes. Esta temporada ha contado con numerosas bajas en la tripulación, aunque hay un par realmente importantes que no desvelaré. Entre las principales incorporaciones, dos nombres. En primer lugar una actriz que no nos es desconocida. La nepalí Dichen Lachman, que pudimos ver en Los 100 (2014-actualidad), interpreta a una ex piloto de Médicos sin Fronteras que ayuda a los protagonistas en su paso por China, convirtiéndose en piloto del helicóptero del Nathan James. A pesar de ello, la gran incorporación de la temporada es la californiana Bridget Negan en el papel de Sasha Cooper. Agente de enlace de asuntos nipo-americanos con China y ex-oficinal de inteligencia de la armada, Sasha es el único personaje de la serie con un perfil similar al de Chandler. Un personaje serio, con carisma y con protagonismo en los enfrentamientos cuerpo a cuerpo como francotiradora. La serie ha encontrado una compañera a la altura de su protagonista, sin hablar del interés romántico que existe entre ambos.

Como si las tensas y trepidantes batallas navales e incursiones terrestres no fueran suficiente para colmar nuevamente de elogios la temporada, en su segunda mitad esta evoluciona. Con Paraíso, el noveno y mejor episodio de toda la serie, la temporada emprende una recta final impresionante. A la extraordinaria batalla naval que se desarrolla se le une un rumbo desconocido hasta la fecha. The Last Ship apuesta por primera vez por el thriller más conspiratorio, atacando las bases del patriotismo que encarna. Un nuevo tipo de tensión en la trama más propia de Homeland (2011-actualidad). Kara Foster, interpretada por Marissa Neitling, no es Claire Danes ni tampoco lo pretende. La serie le ofrece complementos en el reparto y en la propia trama para evitar que ella sola sostenga la escena, pero siempre con el estilo serio y admirable de la serie. Tal como había transcurrido la temporada, no hacía falta innovar a través de un estilo tan complejo como la tensión política o conspiratoria, pero realmente la serie parece no tener límites. Como único punto discutible, tenemos que el nuevo rumbo dura apenas dos o tres capítulos, hasta concluir la temporada, cuando realmente disponía de un potencial para dejarlo abierto para la futura campaña.

Fuente: http://tvline.com/2016/08/28/the-last-ship-season-3-episode-11-john-pyper-ferguson-spoilers-tex-returns/

La season finale nos deja un episodio imprevisible como en otras ocasiones. Cada temporada cierra su propia trama sin ningún miedo a dejar bajas o cambiar el rumbo de la serie. Este hecho, junto con la tensión del propio episodio hace plausible que se sucedan bajas importantes. La imprevisibilidad es quizás el mejor logro que puede tener una serie. Además, en esta momento podemos ver a Tom Chandler en un registro diferente, más profundo, más sentido.

En resumen, The Last Ship se ha convertido en la serie más sólida que podemos ver en la pequeña pantalla. La tercera temporada apuesta por seguir mejorando sus bases. El patriotismo, las batallas navales, la tensión y el carisma siguen mejorando en cada campaña, además de esa habilidad para prescindir e incorporar personajes con una fluidez innata. Paraíso es una joya en muchos aspectos y el giro más conspiratorio de la serie le da un toque diferente a lo visto, pero igualmente fantástico. Tres años ya a un nivel altísimo.

Valoración de la temporada: 10/10

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Ramón Ruestes Faire

Ramón Ruestes Faire

Crítico de cine y series. Torres de Segre, Lleida, Catalunya, España

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