Penny Dreadful, segunda temporada. Diferentes focos, misma luz

Recuerdo el artículo de la primera temporada de Penny Dreadful (2014-2016) como si fuera ayer. A la abrumadora brillantez de Eva Green se le sumaba un trato prácticamente poético del argumento. Coincidió en el tiempo con Outlander (2014-actualidad) otro gran joya de la pequeña pantalla, encarnada en esa ocasión por Caitriona Balfe. Dos series completamente opuestas y análogas a la vez, con dos interpretaciones femeninas de un nivel asombroso. Con un final de temporada más bien cerrado, aunque la trama se encargó de abrir caminos para su segunda temporada, hoy nos centramos en la segunda y penúltima temporada ya de una de las mejores series de su momento. La historia se centra nuevamente en la querida Vanesa Ives, aunque las tramas secundarias se intuyen relevantes en esta nueva etapa. El descubrimiento personal de Ethan Chandler da una vuelta de tuerca más al universo romántico clásico de la serie, sin olvidar el nuevo papel de Brona Croft y el resto de protagonistas. Sin más dilación vamos a por ella.

Penny Dreadful merma en algún punto en esta nueva etapa, o como mínimo muestra signos de flojeo en el desarrollo de su trama principal. Esta se centra nuevamente en Vanesa, aunque desde un punto de vista diferente. El mal busca abrazar a la poderosa e inquietante protagonista y hace uso de brujas para conseguirlo. La trama viste a las nuevas villanas como bellas en su apariencia y temibles en sus planes y en su verdadero rostro, siguiendo el estilo poético tan característico de la serie. Sus malévolos planes para captar a Vanesa cogen unas dimensiones tremendas, cuajando una trama principal realmente peligrosa y temible para los protagonistas. Esa sabrosa cocción se alterna con las tramas secundarias más bien complementarias y un viaje interior de la protagonista donde conseguimos conocer mejor su historia y sus dilemas. Aunque todo parezca idóneo, aquí es donde la trama principal flojea. Sin la sorpresa de nuevos y reconocibles personajes que complementaron la primera etapa de la serie y un ligero descenso de la exigencia interpretativa de Eva Green que la vuelve a situar entre los mortales, su desarrollo se aleja en cierta forma de la poesía y de la literatura y se aproxima a la convencionalidad. Se cuece meticulosamente una trama prácticamente insuperable para los protagonistas, dejando el eje central de la temporada más cercano a lo intrépido o a la superación de obstáculos insalvables que a la belleza argumental vista hasta el momento. Con algún que otro episodio más pesado que de costumbre, la conclusión de la historia principal vuelve a maravillar con los elementos esenciales de la serie, dejando patente cierta falta de conexión o incluso de identidad con su propio desarrollo.

Lily, el curioso trabajo de Billie Piper

Fuente: http://radio.com/2015/06/14/penny-dreadful-season-2-episode-7-recap/

El sorprendente regreso a los altares en la recta final de la temporada es precisamente lo que vuelve a encumbrar Penny Dreadful. Llegado este momento hay que destacar varias cosas. En primer lugar, la extrañeza del papel de Billie Piper. Recordar que la apuesta original por la serie fue volver a ver a la actriz británica en la pequeña pantalla. Volver a disfrutar de la increíble y ya mítica compañera del Doctor en las primeras temporadas de Doctor Who (2005-actualidad) era un placer irresistible a nivel personal. Con una primera etapa en la serie más bien discreta por su falta de protagonismo, en esta ocasión comanda una de las tramas secundarias más atractivas. La trama secundaria que inicia el doctor Frankenstein con Lily, el nuevo personaje de Billie Piper, es simplemente formidable. De un mero y curioso complemento, en los últimos episodios coge una fuerza abominable, completamente alejada de lo esperado tanto a nivel argumental como de calidad. Además del ferviente latigazo de calidad que se atisba al espectador sin preaviso, la más sorprendente de todo es el trabajo de la propia actriz. Su exigencia interpretativa no es muy elevada y la poca expresividad de su personaje no varía lo más mínimo a lo largo de su trama. A pesar de ello, consigue cuajar un personaje espléndido, un poco si nos paramos a pensar y respetamos las estelares diferencias, como en el caso de Rose Tyler en el Doctor Who. Poder hablar de una actriz que sin que nos demos cuenta consiga cuajar un personaje tan bueno, con la clara ayuda de un brillante argumento a su favor, otorga un nuevo e interesante punto de vista a su trabajo.

Una serie más coral otorga mayor brillo

Fuente: https://www.google.es/url?sa=i&rct=j&q=&esrc=s&source=images&cd=&ved=0ahUKEwjAoIWm4uLRAhUFMhoKHTO1AtYQjhwIBQ&url=http%3A%2F%2Fculturefly.co.uk%2Fpenny-dreadful-season-2-review%2F&bvm=bv.145063293,d.d24&psig=AFQjCNFb3fwpr46-5oGgD1njkP7l-QDtcA&ust=1485621567269376

Complementa el éxito Lily otro gran personaje cuyo potencial irradia por todas partes. Reeve Carney interpreta a Dorian Gray, un elegante y carismático joven cuyo secreto es por todos conocido. Su papel tremendamente secundario en la primera etapa de la serie ya desprendía un gran potencial. En esta segunda temporada y más concretamente en su segunda mitad, este se desata y explica gran medida la portentosa recta final. Además, él encarna en parte la belleza literaria y visual tan esencial para la serie. Tampoco hay que olvidar el quizás más desagradecido trabajo de Rory Kinnear interpretando a la curiosa y monstruosa creación del doctor Frankenstein. El binomio entre la dulzura y la brutalidad del personaje se ven acentuados en esta ocasión, cuajando el personaje más completo de todo el reparto y convirtiéndose poco a poco en un pilar indispensable de la serie.

Todo esto en parte ha sido posible por el descenso terrenal de Eva Green y el vacile de la trama central. La magnificente actriz francesa oculta ligeramente su brillo para resaltar el brillo del resto, todo ello para que la luz que desprenda la serie sea superior a la propia. Realmente Vanesa Ives sigue centrando la serie con mano de hierro, aunque lo visto en la etapa anterior marcó un listón tan elevado que la comparación le perjudica. Quizás la posesión le sienta más bien que la brujería, o que la propia serie necesitaba de su portento para iniciarse, pero su personaje, sobre todo en los primeros compases de esta segunda temporada resulta inferior a lo visto en la anterior. Durante su desarrollo personal vemos latigazos de la calidad de antaño, hasta que al final vuelve a enamorar al espectador.

En resumen, la segunda temporada de Penny Dreadful peca ligeramente de convencionalidad en su trama central y devuelve a Eva Green a los lares terrenales. Eso permite a la serie preparar y resaltar unas tramas y personajes secundarios que terminan siendo espectaculares y recuperando una bella esencia que parecía alejada. A nivel global cambian los focos, pero la serie emite la misma brillantez.

Valoración de la temporada: 8/10

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Ramón Ruestes Faire

Ramón Ruestes Faire

Crítico de cine y series. Torres de Segre, Lleida, Catalunya, España

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