Rings. Gracias, Francisco Javier Gutiérrez

The Ring (2002) es una de las películas que han marcado mi vida cinematográfica. La obra de terror creada por Gore Verbinski y basada en la obra japonesa Ringu (1998) de Hideo Nakata ha marcado de forma determinante tanto mi pasión como mi forma de ver el terror. The Ring se convirtió en una de las pocas obras que además de fascinación consiguió generarme miedo. Protagonizada por Naomi Watts en el papel de Rachel Keller, la obra cuenta la terrorífica historia de una cinta de vídeo que mueres una semana después de verla. Samara Morgan, interpretada por Daveigh Chase, sobresale de la pantalla para acabar con tu vida con una sola mirada, con el agua y el círculo o el pozo como símbolos indispensables. The Ring 2 (2005), dirigida por el mismo director de Ringu, cuajó la segunda parte de la saga, dando una vuelta de tuerca más a la historia de Samara y superando la cierta manca de originalidad que podía ocasionar la secuela.

Tras muchos años sin saber de Samara y soñando con volverla a ver, este año Sitges nos brindó la oportunidad de volver a verla en cierta forma con Kayako vs Sadako (2016), un crossover de dudosa calidad dirigido por Koji Shiraishi. Recordar que Sadako es la Samara de la versión original. Con más risas y fascinación que calidad argumental, consiguió despertar el sentimiento nostálgico hacía la saga. Francisco Javier Gutiérrez es el encargado de dirigir la nueva entrega de la saga con Rings (2017), una entrega que los fans llevamos años esperando. La motivación queda claramente patente con las palabras expuestas y la expectativa está movida básicamente por la fe. Una nueva entrega de una saga tan importante eleva la expectativa hacía lo más alto y hace muy plausible la herejía. No perder la esencia de la obra dirigida por Gore Verbinski es el mayor reto en esta nueva entrega. En esta ocasión la historia gira alrededor, como no puede ser de otra forma, de la cinta maldita. Nuevas víctimas, nuevos descubrimientos y nuevos retos dan cuerpo a esta nueva entrega. Voy a desentrañar algún elemento argumental, se recomienda el visionado de la obra antes de seguir leyendo.

Superando el bochorno inicial

Fuente: http://www.20minutos.es/cine/cartelera/pelicula/35574/rings/

A pesar de tener un cariño especial por la saga y en repercusión por la presente entrega, sus primeros pasos son realmente bochornosos. El malestar ocasionado por la primera parte del film es muy elevado. Los primeros minutos apuestan por un estilo de película más cercana a Destino final (2000) que a la propia The Ring. En este momento empiezan a asomar la dudas y la obra parece encasillarse en la terrible moda actual de las grandes producciones cinematográficas. Hacer una secuela de un clásico simplemente para revivirlo, sin ninguna inquietud argumental o esencial y con total desprecio hacia la saga original. Superada estas primeras imágenes, la obra sigue su deriva inicial situándose en una extraña secta universitaria. La informática, los móviles, protagonistas jóvenes y excesivamente planos, todo parece indicar en este momento que la saga ha vendido su alma.

Pasada la deriva inicial, que se podría situar en un tercio de su duración total, la obra estabiliza su estilo y mejora sustancialmente. The Ring destacó en su momento por ser un gran thriller de terror con el propio terror y la tensión como sus piedras angulares. La protagonista maldita por haber visto la cinta de vídeo busca saber más sobre los orígenes de Samara y así poder entender la situación y salvar su vida. Sorprendentemente, Francisco Javier Gutierrez apuesta por esa tensión y suspense para dar cuerpo al film. En este punto destacamos la complejidad de cuajar un buen thriller de terror y más teniendo presente sus antecesoras. Como si de otra película estuviéramos hablando, en este punto la película se olvida de la universidad, la tecnología y similares para centrarse en la tensa y sorprendente investigación de Julia sobre los orígenes de la maldición y la historia de Samara. En su faceta de thriller, la obra trabaja muy bien la ambientación y la tensión en cada momento e intenta lucrarse, con mayor o menos éxito, del brillante juego de símbolos que tanto éxito le dio a la obra original.

Thriller de oro, terror de plata

Fuente: http://bloghorror.com/2016/09/rings-el-aro-3-2016.html

Visto que el director entiende la obra original, un hecho que casi provoca emoción, falta superar un duro obstáculo: el trabajo argumental. Con las dos obras anteriores, la historia de Samara queda bien explicada. Explicar más sobre ella y no perder el sentido argumental es una misión realmente complexa. Rings consigue también superar ese escollo con un giro sorprendente giro. Esta nueva vertiente argumental, que podemos situar en la tercera y última parte del film es oro para el thriller, pero su riesgo podría generar problemas de fluidez con el alma de la saga. De todas las opciones posibles, un giro de tal calibre es sin duda la más acertada y es algo visto también en alguna secuela de una saga de terror clásica. Sin duda, una valiente y certera apuesta.

A pesar de la sustancial mejora del film, únicamente la protagonista evoluciona a su ritmo, el resto se queda a un nivel demasiado básico. Matilda Anna Ingrid Lutz, una semi desconocida actriz italiana interpreta a Julia, la protagonista de la película. Con un inicio más básico que otra cosa, su interpretación se adecua al cambio de ritmo y de calidad de la obra, cuajando en líneas generales un buen trabajo.

El film lidia con mejor o peor éxito con la tecnología, con la introducción a la historia y sobre todo con el terror. Tan sorprendente es el buen trabajo del director creando un buen thriller de terror como el hecho que la obra no dé miedo, dejando patente que el film se centra más en el thriller que en el terror. Menos presencia de planos de Samara o menos efectividad cuando estos suceden o una dedicación centrada en reconvertir el argumento y generar tensión por encima de generar terror podrían explicar dicha sensación.

En resumen, Rings (2017) consigue mantener en gran parte la esencia de The Rings (2002). Su incestuosa deriva inicial es increíblemente salvada por la firme apuesta por el thriller de terror, uno de los pilares esenciales de la obra original. El film, además, consigue salvar el duro obstáculo argumental que le ocasiona la saga con un valiente giro en la historia, un viraje que se convierte en oro para el thriller y fluye mejor de lo esperado con el conjunto de la saga. Gracias Francisco Javier Gutierrez por entender la esencia de The Ring, gracias por salvar la obra de una más que presumible herejía cinematográfica.

Valoración de la obra: 8/10

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Ramón Ruestes Faire

Ramón Ruestes Faire

Crítico de cine y series. Torres de Segre, Lleida, Catalunya, España

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