The Expanse, primera temporada. Fría exquisitez espacial

Primera apuesta de mi recién estrenada época Netflix. Limitar la experiencia seriéfila a una única plataforma es un grave error, un error que hasta hace bien poco cometía sin ningún problema. La actualidad del mundo de las series en España se divide casi a partes iguales entre tres plataformas. Ajustarse solo a una de ellas implica irremediablemente perderse dos tercios de las series de la actualidad. Abriendo las puertas de Netflix encontré un sin fin de series de reconocido prestigio imposibles de ver a través de otro canal. Entre el brillante elenco que tenía ante mis ojos, The Expanse (2015-actualidad) fue mi primera elección. No será la más popular, ni la que acoge mejores críticas, aunque estas sean realmente buenas, pero se centra en un género que personalmente me fascina, el space opera. Con su género y la curiosidad por la nueva plataforma como únicos reclamos, pasamos a analizar la serie. 

El argumento nos sitúa doscientos años en el futuro, con un sistema solar dividido entre los habitantes de la Tierra, Marte y el Cinturón. Las dos primeras son dos potencias espaciales y políticas, mientras que los habitantes del Cinturón son considerados como precarios trabajadores. Un extraño accidente en uno de los cargueros del Cinturón erosiona aún más las relaciones entre los tres, dejando el sistema solar a un paso de la guerra. Descubrir lo sucedido en el carguero centra prácticamente por completo la temporada. Realmente la sinopsis o la explicación global del argumento no consigue desprender la verdadera esencia de la serie. No estamos bajo ningún concepto en una serie política, más bien todo lo contrario. La política no es más que un sofisticado envoltorio global para todo lo que la serie contiene en su interior.

The Expanse empieza su andadura por la pequeña pantalla de forma brillante. Una joven, que resulta ser Juliette Mao, se ve envuelta en un extraño accidente en su nave, con un extraño y espectacular ente desconocido. Con un inicio tremendamente atractivo, la serie se divide en tres escenarios completamente diferenciados.

Tres ramas de un mismo árbol

Fuente: http://www.syfy.com/theexpanse/episodes

En la Tierra nos encontramos con Chrisjen Avasarala, subsecretaria adjunta de la Administración ejecutiva de la ONU, interpretada por la iraní Shohreh Aghdashloo. Encontrar a su hija Juliette Mao, lidiar con las tensiones con Marte, con la OPA o Alianza de Planetas Exterior son sus principales cometidos en la temporada, a pesar de contar en la recta final con otro objetivo añadido. Sin pretender ni profundizar el ámbito político ni la propia serie en si, dicha línea argumental sirve aparentemente para estabilizar las tramas globales y preparar el terreno para un línea argumental futura mucho más energética. Excesivamente lenta y vacía en algún momento, estamos ante la trama más floja de las tres.

El detective Josephus Miller, interpretado por Thomas Jane, encarna a un agente de policía en Ceres, una de las estaciones del Cinturón, al cual se le encarga la misión de buscar a Julieete Mao. A pesar de no ser una trama trepidante, constituye una línea argumental mucho más eficaz que la anterior. Su mayor cometido es hacer avanzar de forma aparentemente independiente la historia principal, con un estilo de película policíaca de bajos fondos. La ambientación de la estación, la independencia del detective y su forma de actuar, así como algunas de las situaciones que se dan en la estación consiguen cuajar una linea de lo más completa. En esta situación nos encontramos con el único actor reconocible, como mínimo a nivel personal. Jay Hernández interpreta a Dmitri Havelock, ayudante del detective Miller. El actor mexicano y estadounidense dio el salto a la fama con Hostel (2005) y recientemente participó en Escuadrón Suicida (2016) bajo un interesante maquillaje. A pesar de no radiar energía, es una trama mucho más amena que la anterior y los descubrimientos argumentales que nos otorga son indispensables para la serie.

La tripulación del Canterbury, la nave accidentada que insta la fragilidad de las relaciones globales, es la que centra toda la energía y el dinamismo de la temporada. Estamos ante la trama más coral de todas. Steven Strait interpreta a James Holden, el oficial del carguero Canterbury. El resto de su tripulación la forman Naomi Nagata interpretada por Dominique Tipper, Alex Kamal interpretado por Cas Anvar y Amos Burton interpretado por Wes Chatham. A pesar de contar con tantos personajes, la diferencia de protagonismo entre ellos es poca, destacando ligeramente James Holden por encima del resto. El ataque a su carguero por una fuerza desconocida desata una huida hacía adelante constante en la tripulación. Siendo los únicos testigos de lo sucedido, su papel a nivel político es vital, pero sin saber quien atacó su nave, buscar cobijo se convierte en algo realmente complejo. Batallas especiales, abordajes y huidas iluminan la trama y la convierten en la más entretenida y dinámica de las tres.

Juliette Mao

Fuente: http://aurora2.pentarch.org/index.php?topic=8985.0

Analizadas las tres ramas que constituyen el árbol The Expanse, hay ciertos elementos a destacar. Su mayor virtud es, sin lugar a dudas, el trato que le otorga al misterio. El accidente de los primeros instantes de la serie se consolida como un elemento importante pero fijo. Dichos hechos, anteriores al accidente del Canterbury, desatan todas las tramas, pero se queda como algo inexplicable a lo largo de toda la temporada. La búsqueda de Juliette Mao, protagonista del accidente, es el eje central de la temporada pero constituye un eje tangencial a la propia explicación del accidente que no avanza, se queda inmóvil prácticamente durante todo el argumento. Este trato especial del enigma central de la temporada, amenizado por el oscuro ambiente de la trama de Miller y la huida hacía adelante de Holden y compañía, consigue cuajar un misterio realmente fascinante.

Las tres ramas del árbol indagan, de forma directa o tangencial, en la historia de Juliette Mao. Este hecho hace que la conjunción de las tres se haga inevitable en la recta final de la temporada y en consecuencia, se eleve el nivel global de la serie. En realidad, la conjunción de ramas no termina de brillar como se espera, más bien todo lo contrario. La cierta decepción en la recta final contrasta con la aparición de Juliette Mao, interpretada por Florence Faivre y la aparición del ente desconocido. Ambos elementos estrechamente relacionados hacen brillar la recta final de la temporada gracias al buen trabajo en la creación y mantenimiento argumental del misterio más que por la conjunción de tramas.

El misterio en sí, por muy bien creado y desarrollado que esté, no mantiene por si solo la serie a un nivel elevado de calidad. La falta de frescura en los personajes en particular y en la serie en global, de falta profundidad política o la floja trama terrestre juegan en contra de la serie en muchos momentos. Aceptando que posiblemente sean elementos indispensables para la creación y mantenimiento del misterio central, reducen el nivel global de la temporada.

En resumen, The Expanse crea un brillante misterio que consigue mantener inalterado durante toda la temporada. Tres tramas separadas y de diferente calado indagan de forma tangencial en él sin llegar a alterarlo lo más mínimo. Su regreso en la recta final, junto con el de Juliette Mao, consiguen cuajar una primera temporada exquisita y oscura en este aspecto. Dicha exquisitez conlleva una gran falta de frescura, de profundidad y de entretenimiento en algún momento de la temporada. Para ser una primera temporada el trabajo es realmente bueno y el potencial para la segunda etapa de la serie es realmente alto.

Valoración de la temporada: 7/10

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Ramón Ruestes Faire

Ramón Ruestes Faire

Crítico de cine y series. Torres de Segre, Lleida, Catalunya, España

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