Coherence

La brillante paranoia de James Ward Byrkit

Volvemos a la ciencia ficción y de qué forma. Solo cosas buenas se pueden leer de la obra de hoy y en ningún caso se quedan cortas. Centramos en artículo en Coherence (2013), obra de ciencia ficción ganadora del Premio al Mejor Argumento y del Jurado en el Festival de Cine Fantástico de Sitges en 2013, el Tulipán Negro a la Mejor Película de Director Novel en el Imagine Film Festival y Mejor Película en el Festival de Cine Fantástico de Bilbao en 2014, entre otros. Alzarse con premios en los festivales de Sitges o Bilbao solo está al alcance de grandes obras y, sin duda, Coherence lo es.

El argumento inicial es sencillo: un grupo de amigos se reúnen en una casa para visualizar el paso de un cometa. La obra avanza y el citado cometa hace estragos en la realidad de los protagonistas. En todos los artículos expongo pros y contras del argumento o la trama, con los spoilers que de ello se puedan transmitir. En esta ocasión recomiendo que NO SIGAN LEYENDO el artículo hasta haber visionado la obra. Descubrir la maravilla que trae consigo Coherence es parte del placer del cine y no me gustaría privar a nadie de ello.

La obra es muy del estilo Festival de Sitges, por lo cual no me extraña el premio que le otorgaron en 2013. La obra da muchísimo con muy poco. Una obra que ralla el cine independiente por la sencillez de los medios. Una casa, ocho actores y una idea, nada más necesita el director para hacer una pequeña maravilla.

El nacimiento de un nuevo genio

James Ward Byrkit es el gran artífice de todo esto. El joven director estadounidense escribió y dirigió la obra de hoy, aunque participó en películas como Rango (2011) o dos películas de Piratas del Caribe (2003, 2006). La película de hoy constituye su opera prima, una obra solo al alcance de unos pocos iluminados. Su estilo recuerda mucho al de Christopher Nolan, aunque en este caso se explota aún más el poder del argumento. Repasando las idas mentales del gran Nolan, entre Origen (2010), El truco final (2006) o Memento (2000), Coherence tiene más en común con esta última que con el resto, comparación para dar una idea del altísimo nivel argumental de la obra de hoy. Si James Ward Byrkit apuesta por este estilo arriesgado y minimalista dentro de la ciencia ficción de ideas estamos delante del nacimiento de un nuevo maestro del género.

Coherence movie review

La preciada trama de Coherence atrae al espectador desde los primeros minutos de la obra y juega con él desde entonces. James Ward mantiene el suspense de hacia dónde quiere llevar la obra hasta su conclusión. La atracción de la película se basa en ello, un grupo de jóvenes en una casa, con un cometa que pasa y una serie de sutiles incoherencias que se van sucediendo. Las teorías, explicaciones o acciones de los protagonistas para entender lo sucedido marcan el transcurso de una trama complicada que se hace comprensible gracias al gran trabajo  del director. Coherence es una de esas películas que tienes que ver dos veces para sacarle todo el jugo.

La coherencia de Emily Baldoni

El peso de la obra no recae sobre el reparto, aunque este se convierta en cómplice necesario del éxito. Encontramos a Nicholas Brendon, Maury Sterling, Elisabeth Gracen, Hugo Amstrong, Alex Manugian, Lorene Scafania y Lauren Maher. Todos ellos son fantásticos peones dentro del argumento. No es una película de convivencia, tampoco se desarrollan los personajes. Su trabajo se centra en interpretar a un grupo de amigos que buscan dar respuesta a una situación que aparentemente no la tiene.

Dicho esto, sí hay una actriz que se hace con el protagonismo de la obra, Emily Baldoni. La preciosa y joven actriz sueca interpreta a Em. Su personaje da paz y coherencia durante la primera parte de la obra y encarna al propio espectador en la segunda mitad de esta. Sus pensamientos, su situación e incluso su desesperación se ofrecen al espectador en bandeja de oro. Su personaje es el que más transmite, el que conecta la obra con el espectador y el que simplifica en parte la complejidad del argumento. Un papel fundamental para la obra de Emily Baldoni cumple con garantías. El transcurso de Emily Baldoni en la pequeña pantalla ha sido de forma episódica en grandes series del panorama internacional como Rizzoli & Isles, CSI: Miami, NCIS: Los Angeles, Castle o la propia Agents of SHIELD. En la gran pantalla no ha tenido tanta repercusión, destacar su trabajo en Automotive (2013), Los fantasmas de mis exnovias (2009) o Killer Pad (2008). En Coherence se le denota un gran potencial, espero disfrutar de su trabajo en otros grandes proyectos a partir de ahora.

En resumen, Coherence es una maravilla. La ópera prima de James Ward Byrkit muestra un nivel argumental altísimo en una película de ciencia ficción sencilla en medios y un resultado inmenso. El reparto se adecua perfectamente a lo que la película precisa, con especial mención a Emily Baldoni, la cual tiene un peso imprescindible en la obra.

Coherence-review-1

Síguenos en @RADCultura y toda la información en @RAD_Spain.



en Twitter


en Facebook


en Google+

Ramón Ruestes Faire

Ramón Ruestes Faire

Crítico de cine y series. Torres de Segre, Lleida, Catalunya, España

Mis artículos

Sígueme en:
TwitterFacebook

COMENTARIOS

Deja un comentario