Segunda temporada de The Blacklist

Carrera de obstáculos

Terminado hace ya unas semanas el segundo asalto de la que se convirtió en una de las mejores series del 2014. Hoy nos centraremos en la segunda temporada de The Blacklist (2013 – actualidad).

Parecía imposible mejorar la primera temporada de la serie y, realmente, así ha sido. En su primera aparición en televisión, el drama americano centraba todo su esplendor en el flamante James Spader y su química con Megan Boone, interpretando al todopoderoso Raymond Reddington y Elizabeth Keen respectivamente. La serie brillaba gracias a James Spader y el desarrollo se mantenía intrigante gracias a la búsqueda de la explicación de la química argumental que existía entre ambos. Para rellenar los minutos de una larga temporada se empleaban los criminales propuestos por Reddington y sus intereses encubiertos en ello. Una perfecta temporada que terminó presentando lo que parecía un monstruo a la altura del protagonista, Berlín.

La desgracia de Berlín

Así empezó la segunda temporada, preparando el tira y afloja con el catalogado como el gran y desconocido enemigo de Reddington hasta su cara a cara. Berlín marca de forma casi determinante el porvenir de este nuevo asalto de la serie. Las grandes expectativas creadas por Berlín se vienen abajo en cada una de sus intervenciones. Interpretado por Peter Stormare, su carisma, su poder en la pantalla y su supremacía en las calles están muy por debajo de su rival. Eso convierte en humo todas las expectativas creadas al final de la primera temporada, hasta su conclusión amistosa a mediados de la segunda. Da la sensación de que Raymond se da cuenta que el que parecía hacerle sombra no es más que un aficionado intentando ganar un protagonismo que no tiene.

De izquierda a derecha, Berlín (Peter Stormare) y Raymond Reddington (James Spader)  Fuente: The Blacklist – NBC
De izquierda a derecha, Berlín (Peter Stormare) y Raymond Reddington (James Spader). Fuente: nbc.com

La otra trama central de la temporada es la Camarilla, un grupo clandestino que integra a los más poderosos del planeta. Cuenta entre sus filas con miembros de las altas esferas de los gobiernos más poderosos y el conocimiento que tiene Raymond sobre su existencia es un obstáculo para ellos. Su trama se inicia de forma sutil ya en la primera temporada y se prepara en la primera mitad de la segunda para coger todo el protagonismo una vez finalizada la tonta trama de Berlín. La Camarilla sí tiene el peso suficiente para dar juego al flamante protagonista de The Blacklist. Su líder está interpretado por David Strathairn, un veterano actor californiano con una larga trayectoria en la pequeña y gran pantalla, aunque en nuestra memoria queda su liderazgo en la ya cancelada Alphas (2011 – 2012).

Luminosas cenizas

La caída de Berlín no solo beneficia a la Camarilla y a la serie en general, otro personaje principal se ve recompensado, aunque sea colateralmente. Tom Keen, interpretado por Ryan Eggold, se llevó gran parte del misterio y con él el protagonismo en la primera temporada. En la primera mitad de la segunda su personaje no encuentra su lugar en las nuevas tramas que se inician. Sus apariciones y sus subtramas no son más que meros recordatorios de su existencia. El personaje evoluciona y pasa de ser el magnífico impostor a ser el perfecto acompañante de Elizabeth. En este momento, Raymond cede parte de su química con Elizabeth en favor de Tom. Un gran cierto de la serie, elevando el magnífico dúo de protagonistas a un fabuloso trío de criminales. Este es el camino que toma el magnífico final de la segunda temporada. Un final deseado, esperado y luminoso que parece mentira que hayan pasado más de 40 episodios antes de disfrutarlo. La imagen del final con Elizabeth y Raymond como prófugos de la ley es brillante.

De izquierda a derecha, Tom Keen (Ryan Eggold) y Elizabeth Keen (Megan Boone)  Fuente: The Blacklist - NBC
De izquierda a derecha, Tom Keen (Ryan Eggold) y Elizabeth Keen (Megan Boone). Fuente: nbc.com

Perjudicado por Berlín, Reddington tampoco pasó por sus mejores momentos en esta temporada. El hálito de misterio que rodeaba el personaje de James Spader se empieza a notar pesado. Es normal que con temporadas de 22 episodios, una explicación tan básica como qué es Raymond Reddington para Elizabeth Queen no se pueda mantener a un gran nivel durante tanto tiempo. Superado Berlín, Raymond vuelve a sobresalir y el misterio que él arrastra vuelve a emerger, aunque sea con menos fuerza que antes. Las dudas sobre el pasado de Elizabeth en esta parte final se centran en la procedencia de sus padres, más que en su relación con el majestuoso criminal. Dicho todo esto, parece ser que James Spader y su personaje se crecen si el ambiente que les rodea así lo incita. El pulso con la Camarilla le sienta muy bien al protagonista de The Blacklist, volviendo a denotar el carisma y el poder criminal que se espera de él. Como cada temporada, hay dos o tres sesiones realmente magníficas y en ese momento se ve a Reddington en todo su esplendor. En uno de ellos, Reddington nos muestra su luminosa faceta como héroe de acción, impresionante.

El final de temporada parece que prepara a otro pilar para la posteridad. Diego Klattenhoff interpreta a Donald Ressler, el compañero hasta la fecha de Elizabeth en el FBI. Los sucesos entre ella y la Camarilla convierten a Ressler en una persona importante en el FBI y a ella en una prófuga de la ley. La tensión entre los ex compañeros se plantea como una de las claves de la nueva temporada.

Matizada la temporada entera, la serie sigue con su fantástico estilo en sus episodios. La búsqueda de un gran criminal en cada capítulo, criminales que alguna vez parecen sacados de Gotham (2014 – actualidad).

En resumen, The Blacklist se perdió en su primera mitad de temporada con un enemigo muy por debajo de las expectativas creadas. Superado eso, la serie volvió a mostrar su mejor nivel hasta uno de los mejores finales de temporada que recuerdo, ya no por lo impactante del final de forma aislada, sino por ser uno de los momentos más esperados de la serie gracias a la fantástica cocción que ha tenido la trama central de Raymond y Elizabeth.

Líder de la Camarilla (David Strathairn). Fuente: The Blacklist - NBC
Líder de la Camarilla (David Strathairn). Fuente: nbc.com

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Ramón Ruestes Faire

Ramón Ruestes Faire

Crítico de cine y series. Torres de Segre, Lleida, Catalunya, España

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